jueves, 21 de agosto de 2008

Asuntos de panadería

Años ´90. En resumen, 3 mundiales de fútbol a los que clasifica la selección colombiana de fútbol, de tres posibles. Italia ´90, Estados Unidos ´94 y Francia ´98. Tres clasificaciones logradas por los técnicos Maturana y “Bolillo” Gómez. Para la clasificación al mundial de 2002, se obtuvo un resultado desastroso. Un rotundo fracaso. En ese momento se habló de la aún famosa rosca paisa. La culpa de lo ocurrido, según el análisis de nuestros sabios analistas deportivos, se debió a la falta de renovación, en gran parte a la indisciplina del equipo, pero especialmente, a haberse aferrado a la rosca paisa durante tanto tiempo.

El relevo olímpico no se hizo esperar. En ese momento el testimonio (así se le llama al elemento que se pasan los atletas en las carreras de relevos, como ésta) fue recibido por nuestra clase dirigente paisa, en cabeza del hoy Presidente de la República Álvaro Uribe Vélez. Recordemos que en el 2002 se eligió como Presidente del Congreso a Luis Alfredo Ramos. Entre Uribe, Gallego, “Uribito”, Sergio Fajardo, Ramos y otros tantos dirigentes paisas, se dejó entrever que la famosa rosca paisa seguía vigente, aunque en un ámbito de mayor amplitud, y que genera iguales pasiones.

6 años después, cuando era lema del actual Presidente combatir la politiquería, promover la meritocracia y sepultar a los corruptos, nos encontramos con que ha existido una leve desviación… como de unos ciento ochenta grados respecto de la propuesta inicial. Veamos:

Uribe se hizo reelegir, a punta de desayunos con “rosquillas”, y otros detallitos adicionales que su gabinete supo distribuir adecuadamente para que cambiaran el “articulito”. Entrado en gastos, reeligió –por así decirlo– a su gabinete paisa por otros cuatro años. Adicionalmente quedó claro que los funcionarios interinos nombrados a dedo, como ocurre con muchos notarios, iban a ser “legalizados”. A eso, sumémosle que Vólmar Pérez fue reelegido como Defensor del Pueblo, con intervención del Jefe de Estado, y los Valencia Cossio siguen pululando por todos los cargos habidos y por haber.

Hoy en día, después del fallido referendo que incluía la muerte política a los corruptos, se discuto por parte de nuestros dirigentes, la posibilidad de legalizar las roscas. El “roscograma” es sin dudas, la vagabundería más grande conocida en un buen tiempo, y eso que la competencia es bastante luchada. Ya que no pudieron comerse todas las roscas, aprendieron a fabricarlas masivamente y a patentarlas. El famoso roscograma no es más que la receta para fabricar roscas duraderas. Eso demuestra que en efecto el gobierno de Uribe, que ha tenido muchos aspectos positivos, se encuentra evidentemente desgastado. Están manejando el país, en efecto, como una panadería, y no parece existir alguien que pueda obligarlos a desistir de estas prácticas. Por el contrario, existen muchos que quieren ver en un tercer mandato a nuestro panadero mayor, para volver este un país de buñuelos o de roscones. La rosca parece ser que ya está horneada y lista para ofrecer. Los demás, tendremos que comprarla lo que la inflación permita, es decir, a lo que la rosca del Banco de la República, permita.