sábado, 1 de agosto de 2009

Sobre “Elección Visible – Fiscal General” y otras bellezas

El día de hoy, he tenido la oportunidad de respirar con tranquilidad al menos 30 segundos, es toda una alegría. Ha sido una semana complicada entre los requerimientos del abogado con el que convivo a diario, así como por el cumplimiento de compromisos para el I Encuentro de Blawgers. Respecto del primero de los casos, hay que entender que además de escribir y picotear, es indispensable recaudar fondos para alimentar a Gaviota, y de paso, pagar las cuentas. Eso implica que debo dejar importunarme por sus afanes y preocupaciones. En cuanto al cumplimiento de los compromisos con el encuentro de Blawgers, era importante cumplir con las fechas límites fijadas. Estuve tranquilo porque tenía entendido que vencía ayer, y ayer oficialmente hice entrega por escrito de mi ponencia. Sin embargo, revisando las comunicaciones oficiales, el término para entregarlas vencía el 30 y no el 31, como suponía yo. De todas formas, ya existe comunicación oficial que da por recibido el documento. ¡Clasifiqué!

Es día de reposo físico. Después de toda tormenta, viene la calma, al menos la calma física. Sin embargo, mi pico padece de síndrome de abstinencia y ha decidido desde temprano hacerme despertar para volver a trabajar. Lo del abogado es problema de él, y en cuanto a lo de la ponencia, el futuro nos dirá si fue bien recibida, o no. También sabremos si ha podido ser de alguna utilidad. Las gaviotas deben volar desde temprano. Mi primer vuelo, de acuerdo a lo fijado en el plan de vuelo, fue al blog de Gonzalo, quien se fajó una gran crónica personal sobre su experiencia con Luis Carlos Galán. Lo destaco, porque más allá del excelente escrito, Gonzalo nos regala una grabación de Caracol Radio, en la que se escuchan fragmentos de entrevistas y de discursos de Galán.

En uno de estos fragmentos, nos menciona Galán los problemas de narcotráfico, y como no debe entenderse esa lucha como la lucha de algunos, de moralistas ilusos, sino como una lucha global y que nos debe importar a todos. Parece ser que no muchos escucharon eso, en su momento. Sin duda, no lo escucharon los que debían investigar y juzgar su muerte. La reapertura del proceso, tan publicitada por nuestro saliente fiscal ha sido otra razón más para avergonzarnos de la ineficiencia. Estamos a treinta días de que prescriban esos delitos.

Leer el buen ingreso de Gonzalo disipó un poco el cansancio que me embarga. Por algún motivo especial, escuchar a este líder, sus ideas, así como la manera en que tantos recuerdan sus palabras y dicen ser seguidores de estos ideales, me llevó a seguir revisando la red. Por supuesto, revisé las páginas que usualmente reviso, para enterarme de los nuevos ingresos de mis colegas bloggers. Tuve la oportunidad de leer un ingreso de Atrabilioso, denunciando la manera en que el gobernante venezolano se encuentra empecinado en procurar su inmunidad, valiéndose del ataque sistemático de sus opositores. Censura, utilización indebida del aparato estatal, y la inmoralidad son solo algunas de las denuncias que allí se observan.

Han pasado 20 años desde que murió Galán, y al leer estos artículos me obligo a reflexionar. ¿Qué tanto ha cambiado el mundo, el país, el alma del colombiano desde que falleció este importante líder? Parece ser que no mucho. Al menos, no para bien. En la actualidad nos encontramos con el reto de procurar la elección del sucesor de Mario Iguarán, Fiscal General de la Nación saliente. Lo que se conoce de este reto, es que estamos ante la elección, que muchos consideran que se encuentra viciada. Al parecer, no hay mucho que elegir, y la Corte Suprema lo sabe. Al menos, no existe candidato que genere esperanza. Qué será el futuro de la elección, poco o nada se sabe. En cuanto a ella, sin embargo, contamos hoy con la intervención de veedores, vigilantes ciudadanos en ONG´s dedicadas a esta clase de cuestiones.

Para la elección del fiscal, se llegó a una alianza de varias estas organizaciones, con la finalidad de garantizar transparencia en la elección. La veeduría estaría diseñada para evitar que se llegara a situaciones antijurídicas, antiéticas, o similares, en una elección tan fundamental como la del Fiscal General de la Nación. Sin embargo, parece ser que la veeduría es tan respetuosa que no es clara. Ante las versiones que empantanan la legitimidad de algunos de los candidatos, y ante el clamor de parte de la opinión pública porque se rechace la terna propuesta por el Presidente Uribe, “Elección Visible”, la alianza creada por estas organizaciones para vigilar este proceso de selección, se limita a recomendarle a los candidatos que retiren sus candidaturas. Para revisar este escueto comunicado, que deja mucho para desear, y que da para cuestionar grandemente la labor que se desempeña por parte de esta alianza, los invito a que revisen el comunicado aquí.

Revisado ese comunicado, y ante el peso y la presunta legitimidad que tienen las organizaciones que poseen estas alianzas, conviene preguntarse cuál es realmente la función social que desempeñan. Si están convencidos de que lo mejor para el país es que no elijan a ninguno de los candidatos, ‘invitaría’ comedidamente a esta alianza a que asuma con propiedad su función, y deje de ‘invitar’, o recomendar que retiren sus candidaturas. Los veedores con carácter, no recomiendan, sino que exigen. Si son estas las entidades encargadas de velar por la transparencia, por la excelencia, por la visibilidad, y por la legitimidad, no sería la extrema cortesía lo más conveniente aquí, sino que prevalece los intereses que dicen proteger.

La pregunta que surge es, si ante estas muestras de extrema cortesía, no convendría repensar los modelos de vigilancia y seguimiento que actualmente existen. Finalmente, las entidades de vigilancia requieren financiamiento, estas entidades se ven financiadas por empresas o personas que sí se pueden ver afectadas por esta clase de decisiones. ¿Será que esto afecta la objetividad de las ONG´s, o de las instituciones adscritas a universidades? Considero que sí, y que ante esta situación, no podrán hacer nada contra la elección de quien está llamado a ser el elegido. Cuestiono el método, no la decisión. Es mucho dinero el que se invierte en esta clase de seguimientos, y hasta la fecha, estos seguimientos no han logrado realmente ningún avance. Para la muestra, recordemos las elecciones para Magistrados de la Corte Constitucional.

Paz en la tumba de Luis Carlos Galán. Para aquellos que permanecemos, ojalá lográramos interiorizar al menos uno de los retos que este gran líder asumió por nosotros.