miércoles, 29 de diciembre de 2010

Por qué apoyo a Coronell

¿Por qué una persona que es profesional del derecho habría de apoyar al periodista Daniel Coronell frente a los comentarios recibidos por parte del ex presidente Álvaro Uribe?  Ha aquí una breve respuesta de por qué este profesional del derecho ha considerado oportuno hacerlo.  En efecto, hago referencia a que se trata de una respuesta, porque he tenido un cruce de tweets con un par de individuos, de los cuales ya a uno de ellos he hecho referencia aquí.

Se me ha cuestionado duramente el hecho de que apoye a Coronell, más aún siendo abogado.  No entienden cómo es posible que compatibilice el conocimiento del derecho que pueda tener, con esta situación.  Por supuesto, los términos no fueron exactamente esos.  Fueron algo más ofensivos y soeces.  Sin embargo, a términos ofensivos ya he tenido que acostumbrarme por defender mis opiniones.

Dicho lo anterior, sustento brevemente mi punto de vista sobre por qué defiendo a Daniel Coronell.  Sin embargo, aclaro antes de entrar en materia, le aclaro a @ruizpaisbizarro que no entraré en el juego de responder a preguntas sobre por qué el denunció o no denunció determinado ‘asunto’.  Para ello, habría que preguntarle a él y no a mí.  Lo que sí puedo decirle desde ya, es que ninguna de esas preguntas constituye argumento de absolutamente nada.  A lo sumo, sería un indicio, y eso se maneja es a nivel probatorio y no a nivel de argumentos.

Enunciación de motivos:

Razones extrajurídicas:

  1. Apoyo a Coronell porque me parece un periodista serio.  Por periodista serio me refiero a aquel que es capaz de revelar hechos que no son de conocimiento público y que implican una labor de investigación.  Por periodista serio también me refiero a aquél que revela hechos (sean ciertos o falsos) y no que emite juicios de valor tales como:  “criminal”, “mafioso”, “bueno”, “malo”, “glorioso”, “intachable”, o similares.
  2. Apoyo a Coronell porque además de considerarlo un periodista serio, está siendo constantemente atacado por el expresidente Uribe, con ofensas y calificativos que podrían ser considerados como calumnias.  En otras palabras, no defiendo a Coronell porque sepa o no que lo que dice es cierto.  Lo defiendo es porque es objeto de ataques ridículos en la red por parte de Uribe y sus seguidores (como es el caso de los twitters que motivan esta entrada).
  3. Considero que el hecho de que Álvaro Uribe haya sido presidente no le da derecho a pasar por encima de las mínimas reglas de decencia y convivencia.  Hasta donde yo sé, sigue siendo ciudadano colombiano, sometido a las leyes colombianas, y esas no facultan a expresidentes a injuriar personas y menos aún en espacios públicos.
  4. En otras palabras, mi apoyo a Coronell deriva del hecho de ser perseguido por Uribe.  Si tiene o no razón, no me consta porque no estuve en Panamá, ni conozco a Tomás ni a Jerónimo Uribe.  Sin embargo, desde ya considero que creo que sí tiene razón, a pesar de no poder estar seguro de ello.  Esto último es una simple opinión.

  
Razones jurídicas:

  1. Apoyo a Coronell porque me parece que ha sido injuriado y posiblemente calumniado por una persona que goza de un poder mucho mayor que el de él.
  2. Una persona que conoce el derecho constitucional colombiano sabe que existen criterios como discriminación positiva, equidad, que obligan a que el Estado y los ciudadanos busquen procurar que la parte débil pueda acceder a las mismas condiciones de la parte fuerte, en una relación en donde no prima la regla de la igualdad.  Uribe Vs. Coronell no se trata de un combate de iguales en materia de poder.
  3. Tengo el derecho constitucional a pensar lo que yo quiera, y no tengo que rendirle cuentas a nadie por mis opiniones.  Esto ya viene desde hace un buen tiempo, incluso desde antes de Uribe.
  4. Ser abogado no implica ser un simple recolector de códigos e incisos.  Implica criterio jurídico.  Gran parte del criterio jurídico implica ser capaz de pensar por sí mismos y de valorar por sí mismos.  Cuando se hace referencia a que “ningún abogado podría defender a Coronell” se está intentando desconocer esto último.  En efecto cualquier abogado (y no abogados también) puede apoyar o no apoyar a quien quiera.  Eso implica ser consecuentes con la libertad de conciencia.
  5. Ser abogado implica manejar argumentación jurídica.  Quien conoce de argumentación jurídica sabe que los argumentos se construyen a partir de premisas demostradas y conclusiones.  NO son argumentos los siguientes:  a.  “Ningún abogado puede apoyar a Coronell” (falacia por generalización apresurada).  b. “No espero que respete el derecho, pero debería aparentarlo” (falacia ad hominem, o contra el hombre).  Hay más ejemplos en caso de que se requieran.
  6. Ser abogado implica saber que la verdad real y la verdad procesal son conceptos diferentes.
  7. El abogado sabe que la verdad procesal debe tender a encontrar la verdad real.
  8. El abogado sabe que la verdad procesal se construye a lo largo de procesos.  En consecuencia, la verdad real no puede saberse antes siquiera de que existan los procesos.
  9. Por lo anterior, el abogado de verdad sabe que conclusiones como a las que llegan los twitteros sobre la ‘clara’ responsabilidad penal de Coronell y sobre la clara inocencia de los Uribe, no son jurídicas sino netamente especulativas.
  10. Alguien que conoce de derecho sabe que para encontrar la verdad procesal se requiere de manejo de pruebas, y que se construye a partir de un método que se denomina ‘sana crítica’ de las pruebas.
  11. El abogado conoce que la ‘sana crítica’ implica valoración de pruebas, y no simple determinaciones ex ante de pruebas con valor probatorio previamente determinado.
  12. El abogado conoce que tanto Uribe como Coronell tienen derecho a decir lo que quieran respecto de los hechos y que serán las pruebas las que determinen quién tiene la razón.
  13. El abogado sabe que en materia penal, las pruebas se producen en el juicio oral y contradictorio, y no antes de él.
  14. Sin embargo, el abogado también sabe que existen elementos materiales probatorios que permiten ser valorados en cierta medida para tomar decisiones (en el proceso penal).  Esos elementos materiales probatorios (declaraciones en prensa, documentos, entre otros) también pueden ser valorados por otras personas tales como fiscales, defensores y el público en general.
  15. El abogado sabe que toda persona tiene derecho a un debido proceso en donde se habrá de discutir las responsabilidades penales, civiles o disciplinarias (por ejemplo) del caso.
  16. En consecuencia, la responsabilidad jurídica es declarada por el juez y no por los twitteros.
  17. Por último, en materia penal, existen delitos querellables (que requieren ser puestos en conocimiento por el sujeto pasivo del delito), y otros que son ‘de oficio’, es decir que deben ser investigados por la autoridad competentes (fiscalía) cuando tengan conocimiento de su presunta comisión. En consecuencia, Coronell puede poner en conocimiento los presuntos delitos a través de sus columnas y la fiscalía, si conoce de ellos, estaría obligada a investigar.

Por ahora, dejo así las razones por las cuales un irrespetuoso del derecho como yo (en sentir de los twitteros que motivan este ingreso) defiende a Coronell.  Ahora, convendría que el señor @ruizpaisbizarro explicara la siguiente afirmación, desde el punto de vista jurídico, puesto que su opinión política me tiene sin cuidado.  Sobre todo mi interesa la parte de la grosera afrenta del derecho.  Lo otro, insisto, me tiene sin cuidado:

@Gaviotajuridica Todavía mejor dicho, su #ApoyoACoronell es una grosera afrenta al derecho y legitimación de las mafias asesinas samperistas

Saludos también a @DieGoth_.