domingo, 18 de agosto de 2013

Mito, leyenda y vida real: historias increíbles

Cuentan que hace mucho tiempo, cuando la humanidad apenas se asentaba en este mundo, el dios Enlil sedujo a Ninlil cuando ella fue a bañarse al lado del río.  El encuentro le costó el destiero a Enlil de Nippur.  Sin embargo Ninlil quedó enamorada perdidamente de Enlil y decidió seguir al dios de los sumerios por el mundo.  Tuvieron 3 hijos.  Esto es un mito.




Cuentan también que hace algunos años, un joven de Tupelo, Missisipi (Estados Unidos) encontró el secreto del éxito que lo llevó a ser considerado como el Rey del Rock.  Algunos sostienen que el 16 de agosto de 1977, el señor abandonó este mundo para unirse a otras estrellas legendarias en el más allá.  Sin embargo, muchos aseguran que Elvis Presley no murió, y que todo lo que ocurrió fue un montaje para poder desprenderse del costo de la fama.  Existen incontables testimonios de personas que aseguran haber visto a Elvis, luego de su supuesta muerte.  Esto es una leyenda.

Cuentan también que desde el año 1995 al año 2010, el patrimonio de Néstor Kirchner y su esposa, la hoy Presidenta de la República Argentina, se incrementó en un 4.600%.  En Colombia, los hijos del expresidente Álvaro Uribe Vélez, también tuvieron un éxito rotundo en las empresas que han creado.  El alcance de su éxito profesional se ha visto documentado en el artículo titulado "Los empresarios Uribe Moreno", que trae el diario El Espectador.  En ambos casos, los incrementos patrimoniales son evidentes.  En ambos casos, los protagonistas alegan arduo trabajo y preparación, y niegan la utilización de ventajas en razón del poder político que tienen directamente (Kirchner) o por su padre (Uribe Moreno).  Esto es la realidad.

Mito...

Leyenda...

Realidad...

¿Es acaso correcto creer en lo real? ¿No es acaso más creible que hubo un dios fornicador que enamoró a una joven y la fecundó varias veces aún a pesar de ser expulsado de una ciudad?  ¿Debo creer que los incrementos patrimoniales de David Murcia Guzmán fueron derivados de actividades delictivas (o cuando menos irregulares) mientras que la de los Kirchner y Uribe se debió a mucho trabajo?  Quizá resulta más creíble esa hipótesis que la de un ídolo que quizá fingió su propia muerte para aislarse de los medios y de la fama.

Sin embargo, si me preguntan a mí, pensaría que en orden de credibilidad, escojo 1) Mito; 2) Leyenda; 3) Realidad.