sábado, 1 de febrero de 2014

Fábula 3: "El loro, el pavo real y el copetón

Fueron muy pocos los que pudieron presenciar,
la lección que el día de hoy nos interesa enunciar.
Ocurrió en un claro cercano a una ensenada,
Lugar poco dado para asistir en una manada.
Aprovechaban el escenario algunos solitarios animales,
Para de su vida ir a jactarse con pelos y señales.

Una tarde cualquiera en aquel claro,
Llego un copetón sin ningún especial reparo.
Recibido fue por uno de los animales mencionados,
Un grande y verde loro, con pechugones dilatados.

-"Sólo yo puedo comunicarme con el lobo, el ciervo o la iguana.
Mi habilidad verbal es tal que me admira la mismíma rana.
Si quieres un día dejar de ser tan pequeño e insignificante,
Podría yo ser tan abnegado de dictarte una lección bien edificante."-

-"Oye, pequeño copetón", gritó un petulante y ofendido pavo real.
"Quizá debes reparar en aquellos con belleza de aurora boreal.
Si quisieras llamar la atención alguna vez en tu vida,
Aprender debes de mis lecciones sobre deporte y comida."-

En tan acalorada discusión andaban este par de superestrellas, 
Que dejaron de mirar al copetón, a las ranas y a las zarigüeyas.
El verde loro en distintos dialectos empezó a declamar,
Mientras el pavo real por el claro al instante empezó a desfilar.
La atención de todos los que allí estaban captaron al instante,
Así como también el de la raposa de apetito abundante.

Tras un tiempo de observar la discusión sobre cuál ave sería ganadora,
Aquellas se percataron del cambio de ánimo de la raposa depredadora.
Intentaron huir las tres aves al verla venir con una sonrisa en la cara,
Mas la naturaleza había permitido que sólo una de las tres volara.
El simple y menudo copetón salvose así de su fin,
Mientras el loro y el pavo real de la raposa fueron el festín.