sábado, 13 de junio de 2015

Alazos Ed. 013

Lo que le ocurre a los hombres de leyes en el país:


NOTA:  En caso de duda, favor ver la cabeza prodigiosa del "Hombre de las leyes"


Magistrado Jorge Ignacio Pretelt o la indignidad de la profesión:

Algún día en el futuro, miraré a mis hijos a los ojos y podré decir, con la vergüenza de aquel que se sabe miembro de una cofradía de bandidos e indignos que debió llamar colegas y "honorables", que "no participé de esos actos", y que "fui de esos rebeldes que fuimos derrotados por la corrupción e indiginadad que gobernaron aquellos tiempos".

Les pediré perdón, a nombre de aquella ética que la jurisprudencia de Pretelt supo aislar con maestría, y de aquella decencia que la administración de justicia supo sepultar bajo la oscuridad de las togas de los cómplices e indignos. Sabrán que fui de aquellos que vivieron en la época del mercantilismo de la profesión, de la compraventa de investitduras, de la indignidad de la profesión.


Los chistes de abogados:


Imagen tomada de:  http://www.someecards.com


La innovación en el litigio:

Miren lo que me encontré esta semana en una publicación nacional:



La conveniencia de la reforma de equilibrio de poderes:

Por tercera semana consecutiva escuché que si la reforma de equilibio de poderes le desagrada tanto a los magistrados de las altas cortes, es porque algo bueno debe tener.

Me resulta más mediocre la opinión de esta defensa a la reforma, que la crítica que le realizan los magistrados, que se me antoja excelsamente pobre.  Decir que algo es bueno o malo dependiendo de a quien le gusta o le desagrada es mediocridad intelectual: punto.