jueves, 31 de julio de 2008

¡¡¡PILAs!!!

Hace ya casi 5 años y medio que falleció trágicamente Juan Luis Londoño, Ministro de Protección Social. No fue mucho lo que logramos conocer de este personaje en su labor ministerial, por cuestiones de la vida que arrebató la suya. Recordamos el día en que abordó la avioneta, en el que fuera su último viaje. Aquél día, el entonces Ministro madrugó para montar en bicicleta y enviar un mensaje a la ciudadanía acerca de la importancia del ejercicio como mecanismo de salud preventiva.

Después de su inesperada partida, fue sucedido en la cartera por Diego Palacio Betancourt, con una gran responsabilidad a sus espaldas. Debía suceder a uno de los Ministros más carismáticos del gobierno Uribe I. Su reto no era pequeño, disminuir la desocupación en el país, y restituir la confianza en el sector salud. En efecto, los sectores de salud y de trabajo en el país en el momento eran unos de los más críticos e inestables a nivel nacional.

Casi 66 meses, observamos que Diego Palacio Betancourt ha logrado clausurar la disputa de manera rápida. Su Ministerio es el más crítico de todos. No podemos saber aquí con certeza si se ha tratado de una titánica gestión de su cartera por superar sus propios errores con resultados cada vez más devastadores, o si ha sido simplemente que otras carteras han logrado, en efecto, enfocarse a las labores que les corresponde. Su gestión en materia de protección social nos permite llegar a conclusiones importantes:

1) Acabó con el Seguro Social, tanto en saludo como en pensiones, siendo que una de sus promesas inaugurales era salvar el Seguro.

2) Nos tiene corriendo a los colombianos con el tema de la PILA –hay que reconocer aquí que con ese “hit” logró convertirse en uno de los individuos que superan a este ciudadano en materia de humor negro–, para poder garantizarle la platica a los Fondos de Pensiones, quienes desde hace rato la estaban reclamando.

3) Ha logrado mejorar la tasa de ocupación, disminuyendo la tasa de ocupación (un verdadero Houdini de las cifras). Hay menos gente desempleada, mientras que hay a su vez menos empleados formales. Seguramente, esto forma parte de su nostalgia por las épocas antiguas donde todos debíamos sacar nuestros chivos para venderlos en las calles. En el caso colombiano, como las calles están absolutamente destruidas, un buen andén es suficiente, o con miras a diversificar los escenarios de inversión, basta monopolizar un par de semáforos, o de rutas de bus.

4) Su impecable gestión le ha permitido incluso estar presuntamente inmiscuido en la labor de administración de cargos públicos, incluso por fuera de su cartera, como es el caso de notarías, entre otros.

Entremos en detalle respecto de cada uno de estos puntos, con miras de sentar posición un poco más informada acerca de cada uno de estos logros y explicar el porqué de mi admiración por su gestor.

Nuestro primer logro, el relativo al Seguro Social es un tema de actualidad. Nuestros diarios de circulación nacional resaltan hoy la creación de la Nueva EPS, que reemplazará al Seguro Social, destacando la importante inyección de capital efectuado a la entidad. Colorín colorado, esta EPS se ha acabado. Algunos podrán celebrar esto como un triunfo, que busca garantizar los derechos de los usuarios. Supuestamente, digo yo, la Ley 100 ya lo había hecho. Será que, al igual que ocurrió con Radovan Karadzic, detenido hace unos días, el cambio de nombre y de domicilio, nos soluciona la vida? Si le preguntáramos a este último, probablemente diría “sí, pero por unos añitos no más”. La pregunta que debemos hacerle a Palacio es la misma. El problema es que cuando la respuesta sea evidente, y no especulativa, el ya estará pensionado como Ministro de Protección Social (¿será que él sí cotiza sobre la base de lo que realmente se gana?). Por ahora diremos, que le dio el tiro de gracias al Seguro Social.

Miremos el panorama respecto del Fondo de Pensiones. Rumores fundados nos indican que el siguiente en línea es el Fondo de Pensiones. Parece ser que Palacio Betancourt sigue fielmente la filosofía que ante un verdadero dolor de cabeza, es más eficaz un tiro en la sien que un largo tratamiento de analgésicos. Esto, mis estimados amigos, es una forma de eutanasia jurídica digna de ser relatada por nuestros bardos colombianos de aquí hasta que la historia se torne en leyenda. El tema pensional es un dolor de cabeza, pero no para el Ministro, sino para un sinnúmero de colombianos, que como yo, requeriría vivir dos vidas, trabajando como una mula durante ambas vidas, para que al final de ella, nuestros fondos de pensiones me digan que es recomendable que con el dinero recaudado durante estas dos vidas, pague un seguro de vejez a una aseguradora (del grupo económico de la administradora de fondo de pensiones), en cómodas cuotas, para que ella me pague una pensión a la cual ya tengo derecho. Resultado de la ecuación: de la plata a la cual no le había podido echar mano la AFP, la endosaremos a las aseguradoras. Y cuando me muera, quién se queda con el dinero restante? El escenario jurídico es complejo, me dirán.

Pero no perdamos de vista que actualmente, este flamante Ministro sacó una circular (001 de 2005) conjunta con el Ministro de Hacienda, donde igualmente le dieron tiro de gracia al retroactivo pensional. Todo ello, por protección a los pensionados. Qué amables!!

El segundo punto es algo respecto de la cual esta gaviota cotizante puede dar testimonio con conocimiento de causa. La idea de la PILA, como tal, no es mala, salvo por el hecho que requiere una serie de conocimientos ciberespaciales importante, que implica haber hecho unas 100 diligencias previas ante la EPS y la AFP, para efectos de determinar la base de cotización, y que por cierto, la cobertura (quiénes tienen acceso al servicio) de Internet en el país es baja. Si hablo por mi experiencia, puedo decir que me ha ido bien, sobre todo por el hecho de que el parto que están viviendo los colombianos ahora, lo viví yo cuando nos dieron el primer ultimátum, hace ya un año largo. Es decir, mi recuperación postparto ha sido medianamente buena.

Sin embargo, eso es únicamente respecto de la parte operativa. De otra parte, tengo que mi banco exige dos claves para poder realizar la transacción, y el proceso de obtener esas claves no es del todo fácil. Adicionalmente, el pago de mi planilla genera unos costos que amablemente son aceptados por el Banco, mientras que el Fondo de Pensiones me da silenciosamente las gracias por girarle un dinero que antes no debía girarle. Mientras tanto, la EPS me amenaza amablemente con correos electrónicos y con llamadas, recordando que si no pago oportunamente a través de la PILA, me quedaré sin salud. En consecuencia, creo que quienes se suben a los buses a cantar o a contar poemas o a relatar acerca de los trágicos casos médicos de sus parientes, deben cambiar su discurso. En vez de decirnos “agradezco la colaboración de ustedes para pagar una piecita y tal vez una bolsa de leche para mis hijos”, tendrán que decir ahora “agradezco la colaboración de ustedes para pagar la PILA, y si queda algo, para una piecita y una bolsa de lecha para mis hijos.

Es sospechosamente curioso que nuestras entidades financieras no hayan dado queja alguna del sistema de la PILA, cuando son ellos quienes realmente financiar las reformas jurídicas en cualquier ámbito. Se quejan contra el Banco de la República, pero nunca contra Diego, el 10 del equipo. Sería interesante que alguna de nuestras tantas veedurías y ONG´s nos dijeran cual es el efecto económico y financiero respecto de estas entidades, con la obligatoriedad del pago de cotizaciones a través de la PILA. Y adicionalmente, sería bueno saber qué ventajas de cobertura han tenido los usuarios desde que se implementó. Probablemente me quedaré esperando este informe, porque las investigaciones de las ONG´s no las financiamos quienes rebuscamos para pagar las cotizaciones, sino quienes las reciben y las administran, o en su defecto por las organizaciones consentidas por estas últimas. Seamos sensatos, al Ministro no le preocupa el usuario, sino la entidad. Mientras esto no cambie, no esperemos mejoras de condiciones laborales ni mejoras en los servicios de salud, ni que de ahora en adelante los Fondos de Pensiones nos recomienden cómo maximizar nuestros aportes a favor nuestro. Debemos esperar salarios mediocres, cotizaciones altas (16% es en lo que vamos, sólo para pensiones) y bonos pensionales a punta de acciones de tutela (si nuestros “honorables” no optan por eliminar la figura).

Tercer Punto. Desempleo. En materia de empleo, es importante preguntarnos, quiénes se entienden ocupados, y quiénes no. Dentro de los ocupados, preguntémonos quiénes tienen empleo y quiénes no. Estas preguntas no las hago yo. Las hacen los expertos. Lo que sí me pregunto yo, como un absoluto profano en el tema, es quiénes se consideraban ocupados y quiénes no, pero no en el 2008 sino en el 2002, en el 2003, en el 2004, y así sucesivamente. Esta misma pregunta se la hizo hace algún tiempo un Director del DANE, y perdió su cabeza por ser tan “inquieto” y “curioso”. Si el Presidente de Avianca y el cuentero de bus están en la misma cochada, las cifras son evidentemente optimistas. Sin embargo, si el reciclador (con o sin caballo) está en el mismo grupo del Ministro Palacio, podremos afirmar que esto es una farsa. Seguramente, considerará Palacio, que escribir un blog implica que soy una persona ocupada (cuando muchos de mis lectores probablemente tendrán una visión “un poco distinta” respecto de este tema) y habrá bajado el desempleo. Bravo Houdini!! O mejor Tamariz, porque su magia evidentemente me causa ataques de risa.

Respecto de nuestro cuarto punto, resalto que uno de los talentos que compuso el éxito tropipopeño 4 ever U´rs G This (Ver El concierto institucional colombiano) fue, sin duda este Ministro. Por hoy, no me detengo más en el tema. Quienes sí lo han hecho son nuestros “honorables” y la Procuraduría General de la Nación (o Maya & Co., sigla que seguramente se registrará ante la Cámara de Comercio como sinónimo de la primera), quienes buscan encontrar las fuentes de inspiración de este éxito musical.