sábado, 14 de febrero de 2026

"Bienvenidos a la Edad Moderna"

Todavía nos pasa que cuando hablamos de una tendencia moderna, una persona moderna, o una apariencia moderna, se suele hacer referencia a algo muy cercano a la actualidad, o incluso como algo del cercano futuro.  A nivel de filosofía, los parámetros son otros, y se suele comunmente hacer referencia al concepto de "modernidad", que advierto desde ya que es algo muy distinto al primero de los conceptos.  Ninguno de esos términos son los que sirven al título de esta entrada.  He elegido el término Edad Moderna, que se suele utilizar históricamente como el momento en que finaliza la Edad Media y se da inicio a este nuevo periodo histórico.

En ese momento, ocurrieron en Europa una serie de situaciones que permiten ponerse de acuerdo en ese cambio. En 1453, cayó Constantinopla.  Entre 1440 y 1450 se inventó la imprenta (versión Gutenberg). En 1492 se reunifica el reino español, y ese mismo año Cristóbal Colón "descubre" para los europeos el conteninte americano. También se suele situar con el auge del renacimiento como movimiento artístico.  Revisemos brevemente las implicaciones de la elección de estos momentos.

La caída de Constantinopla: Durante cerca de 2000 años, Roma fue uno de los actores principales del concierto mundial, y en muchos casos el actor principal.  Luego del auge de Roma como república y luego como imperio, empezó un declive progresivo que inicio con la caída de la parte occidental del imperio, el cambio del latín por el griego como idioma oficial de la parte oriental del imperio, y finalmente su caída a manos del imperio otomano.  Eso implicó un cambio en la manera como se concebía el mundo desde el punto de vista político, religioso, geográfico y cultural, entre otros muchos aspectos.

La imprenta de Gutenberg: Lo que aquí escribo, una vez sea escrito, podrá ser leído casi inmediatamente en cualquier parte del mundo.  Eso es normal HOY, pero antes de la imprenta, la cantidad de personas que leían, era baja, y la cantidad de libros por leer era igualmente baja.  La razón principal es que cada copia de cada libro que podía ser leído tenía que ser manuscrito por alguien.  Quien haya escrito una carta a mano, sabe lo demorado que esto puede ser.  Pasar de esa lenta y dispendiosa escritura a la posibilidad de imprimir varias copias de un mismo escrito con tipos o letras móviles, permitía reproducir el material legible (y por ende, el conocimiento) a pasos agigantados.  El impacto cultural de esto es exponencial.  Si bien existía en Oriente una versión anterior de la imprenta, la imprenta de tipos móviles del siglo XV fue la que generó el cambio que aquí describo.


Imagen tomada de: https://concepto.de

La reunificación del reino español y la llegada de Colón a América: Se tratan de dos hechos distintos, pero creo que debo tratarlos conjuntamente.  La reunificación del reino español llevó a que la península ibérica dejara de ser dominio moro, y por ende del islam.  Como lo recordarán los lectores, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón fueron conocidos como los Reyes Católicos. Durante siglos, España fue el principal abanderado del catolicismo en el mundo.  En consecuencia, que hayan sido ellos, y no otros países los que iniciaron la conquista de América, tuvo un impacto decisivo en el mundo, dado que el catolicismo se propagó rápidamente por gran parte del continente americano, y si bien no dominó la totalidad del continente, sí logró dominar una amplia mayoría.  En consecuencia, la reconquista española y la llegada de Colón a América condicionaron la historia del mundo a partir del inicio del siglo XVI.

Mientras todo esto ocurría en Europa, en América el desarrollo cultural, militar, económico era mucho menor.  Mientras en Europa los protestantes y los católicos intentaban dominar la fe cristiana, en América se practicaba un politeísmo o incluso panteonismo en gran parte del continente.  La banca, el valor del oro y de la plata no funcionaban de la misma manera y las armas empleadas en América eran mucho menos sofisticadas que las de los europeos.  En consecuencia, conquistar América no fue difícil para los europeos que venían en busca de fortuna.  El derecho que trajeron consigo fue el derecho español y el derecho canónico, ambos derivados de Roma, y en consecuencia, gran parte de las prácticas jurídicas que se implantaron en el país vienen de allá.

Esto puede parecer muy interesante o por el contrario muy aburrido dependiendo de qué tanto de esto ya supieran y/o qué tanto les interese la Historia.  Sin embargo, el sentido del título no es ese, y por ende conviene explicar a qué me refiero con el título.  Así como en 1500 los nativos americanos precolombinos no eran conocedores o practicantes de muchos de los avances culturales de europa, esa diferencia hacía que la forma de operar de las sociedades pareciera que fueran de cientos o miles de años de distancia, según el tema que se estudie.  Esa misma brecha se siente hoy en este país, de distintas formas que conviene mencionar.

Mientras las grandes potencias mundiales actualmente están en búsqueda de poder colonizar otros planetas u otras galaxias, aquí todavía tenemos una legislación que busca que las personas adquieran la propiedad de predios a partir de su posesión, como si estuviésemos en las circunstancias históricas que dieron origen al Código Civil de la época de los Estados Unidos de Colombia (1863-1886), aún vigente. Mientras en el mundo se logra la identificación de retina y facial, en Colombia seguimos pidiendo para TODO, que entreguemos copia auténtica del registro civil de nacimiento, fotocopia de la cédula al 150% y declaraciones extrajuicio sobre cualquier estupidez.  Mientras los avances tecnológicos en el mundo llevan a que se cuestione sobre si los robots pueden ser parejas de humanos, reemplazar el trabajo de humanos, en Colombia nos cuestionamos sobre el valor probatorio de los chats de Whatsapp o sobre la autenticidad del documento privado.  Mientras en el mundo se resuelven casos con videos obligatorios en las prendas de los policías, y las cámaras de seguridad públicas se encuentran interconectadas con todas las bases de datos de agencias de seguridad del mundo, aquí todavía discutimos si el informe de accidente es la prueba reina de los casos de accidentes de tránsito.

En lo único que nos hemos querido actualizar es en el procedimiento penal, y hasta hace menos de 2 años, una de las discusiones centrales era si un juez penal tenía que ver físicamente a un testigos o si su percepción cambia diametralmente por verlo a través de una cámara.  En materia comercial, mientras en cientos de países el comercio electrónico internacional es una fuente poderosísima de ingresos en la economía, uno de los únicos segmentos en donde florece la economía colombiana digital, es a través del contenido pornográfico en línea, que normalmente requiere una cámara, un computador y uno o más "creadores de conetenido".

Hace algo más de un mes, llegó la fuerza de los Estados Unidos a Venezuela, se llevó al dictador que ejercía las funciones de presidente y le encerró en una cárcel mientras se dedicó a negociar su petróleo.  Seguramente lo que nos preguntaríamos en Colombia si esto hubiese ocurrido aquí, es si eso era una captura administrativa, o si eso constituye el delito de asonada, discusiones propias de otra época y de otro momento.  Nuestro política, nuestro derecho y nuestra cultura en general se quedó relegada demasiado, y si bien hay unos "iluminados" que hablan de Blockchain, criptomonedas, y le piden a Chat GPT que les haga sus escritos, el resto del mundo por más conectado que esté, se encuentra en otro momento cultural e histórico.

En consecuencia, no está de más que venga cualquier extranjero y nos diga: "Bienvenidos a la Edad Moderna", y tenga TODA la razón para hacerlo.

-->

jueves, 12 de febrero de 2026

El caso de Pam Bondi

No me gusta mucho andar viendo a Estados Unidos y a Europa para todo.  La mayoría de académicos en nuestro país hacen exactamente lo contrario: dan la experiencia de los Estados Unidos y la de Europa como el deber ser, casi sin cuestionárselo.

Sin embargo, hoy quiero hacer una excepción, porque el día de ayer se presentó una audiencia ante el Congreso (Casa de Representantes) en donde se realizó control político a la Fiscal General de los Estados Unidos, Pam Bondi.  El tema central de la audiencia era el rol del Departamento de Justicia y de la fiscal misma en las investigaciones derivadas del caso de Jeffrey Epstein.  Cabe anotar que previo a la realización de la audiencia, gran parte del mundo ha estado pendiente de los documentos del caso Epstein que por ley debían ser dados a conocer al público en general.  La razón principal es que el actual presidente de ese país, Donald Trump ha sido vinculado de larga data con el señor Epstein, y más que con él, con la red de pederastia de Epstein.

Recordando que uno no debe ser tan imbécil como los portavoces oficiales y los medios creen o quieren que uno sea, es claro que la actitud de los funcionarios del gobierno es determinante en indicar qué tan implicado está realmente el Presidente Trump.  Y la mejor muestra de eso, la dio la Fiscal General Bondi ayer.  Como no pretendo inducir a los lectores a que piensen como yo, les dejo el video de la audiencia para que lo revisen, si tienen cuatro horas y media de su vida para dedicarle al tema.  De lo contrario, podrían revisar otras fuentes que resumen lo que allí ocurrió. 


Video tomado del canal de Associated Press: https://www.youtube.com/@AssociatedPress 

Más allá del caso Epstein, que no es el tema que realmente me interesa tratar hoy, considero que nos sirve tener esta conversacion.  ESO que ella hizo es lo que hace un "Fiscal de bolsillo".  Cabe recordar que el término  "fiscal de bolsillo" es el término que suele utilizarse en Colombia para referirse a una pesona que hace lo que el presidente de turno quiere, y que no tiene la independencia o autonomía necesaria para hacer lo que su cargo exige que sea hecho. 

Tal vez convenga frenar un segundo y explicar mejor el contexto.

En el caso de los Estados Unidos, lo que en Colombia conocemos como el "Fiscal General", es un cargo que es de libre designación por el Presidente de los Estados Unidos.  Lidera el Departamento de Justicia y tiene igualmente la función de liderar las investigaciones penales de naturaleza federal, que incluyen en muchísimos casos lo que en nuestro contexto llamaríamos casos de "connotación nacional". En consecuencia, Pam Bondi es la persona encargada de liderar la persecución criminal de la red de pederastia que destapó el caso Epstein.  Sí, Epstein murió, y Ghislaine Maxwell está en la cárcel, pero gran parte de los consumidores finales de los servicios sexuales infantiles proporcionados por ellos están pendientes de ser llevados a juicios de naturaleza penal.

En Colombia, vemos esto TODO el tiempo. Las cabezas de organizaciones criminales de distinta naturaleza rara vez sufren las consecuencias penales de sus acciones.  Casi siempre responden (si es que alguien responde) las personas de segundo o tercer nivel.  No es usual que las personas de inmenso poder, respondan por delitos.  Mucho menos, ha sido posible que jamás un presidente en ejercicio o un expresidente sea llevado a un juicio penal.  Hay muchísimas razones para que esto sea así, pero lo importante a destacar es que eso que ahora parece más que evidente en los Estados Unidos, es pan de cada día aquí.

Tal vez para muchos en Colombia no sea tan obvio recordar que muchos aspirantes a la presidencia en Colombia, a lo largo de los años, han sugerido que Colombia tenga un sistema similar, en donde el Fiscal General de la Nación dependa del Poder Ejecutivo, es decir del Presidente de la República. Como la fiscalía colombiana no funciona ni siquiera decentemente, creen que ese cambio de pasar la Fiscalía de la Rama Judicial (donde actualmente está según nuestra constitución política) a la Rama Ejecutiva, sería deseable.

Volvamos a Pam Bondi.


Imagen tomada de: https://www.theguardian.com

Lo primero que hay que decir de la señora Bondi es que tiene la estatura ética de un chichón de piso.  Es abogada y doctora en derecho.  Sin embargo, siendo consistente con algo que se ha dicho ampliamente en este espacio, la instrucción o educación formal no garantiza ética.  Muchas veces las personas mejores formadas, incluso en el mundo del derecho donde deberíamos ser "los más correctos", son la gente más perversa que existe.  Bondi ha sido fiscal del estado de la Florida, pero también ha sido abogada particular y defensora en procesos penales.  Uno de sus clientes ha sido el hoy Presidente Trump.

Lo interesante del caso de Bondi, es que estaba y está en una evidente encrucijada ética: hacer su trabajo como lo exige la Constitución y la ley, o hacerle caso al presidente.  No se sorprendan.  Muy pocas personas tienen la entereza de hacer lo que tienen que hacer.  MUY POCAS.   En consecuencia, no debe extrañarle al público en los Estados Unidos, o fuera de ese país, que Bondi no haya hecho, ni haga, ni vaya a hacer lo que tiene que hacer en el caso de las investigaciones derivadas de los archivos Epstein.  Y tiene toda la lógica del mundo, porque de llegar a avanzar con esas investigaciones, es altamente probable que tenga que investigar a su jefe, algo que sin duda no piensa hacer.

Aunque en tiempos recientes muchas veces no parezca, todavía existe más o menos una institucionalidad seria en los Estados Unidos, y los procesos de control político suelen ser duros.  El video corresponde a una de esas sesiones de control político ejercido por la Casa de Representantes, el equivalente a nuestra Cámara de Representantes.  En mi vida había visto a una servidora pública norteamericana comportarse con la agresividad, alevosía, irrespeto, y desdén por sus instituciones, como lo vi en ese video.  En Colombia, vemos constantes intentos por convertir a cualquier "Perico de los Palotes" en un "Doctor".  Muchas veces, es a los mismos "Pericos de los Palotes" a los que vemos en cuanto cargo sea posible.  El caso de Bondi es distinto, porque es el intento de convertir a la Doctora Bondi, Fiscal General, en una "Perica de los Palotes" con el nivel de civismo de una hiena.

El caso de Bondi me llama la atención, porque me recuerda todos los días que el concepto de grandeza no está ligado a los títulos o cargos.  Me recuerda igualmente que la educación y la ética no está ligada  a los colegios o universidades a los que se haya asistido.  Por último, me recuerda que la democracia no es garantía de algo bueno.  Revisen de nuevo el video, y me cuentan si lo que están viendo, es bueno en alguno de los 1000 criterios que puedan ser entendidos dentro de ese término.  Es lo que pasa cuando los que eligen y deciden no tienen el conocimiento cívico suficiente para saber qué es lo que están haciendo (mi principal crítica a la democracia).  Lo están viendo, y lo están viendo en un país que sigue llevándonos millones de años luz en desarrollo cultural y educativo.

Me cuentan cómo lo ven... 

-->

miércoles, 4 de febrero de 2026

¿Por qué votamos por quien votamos?

 No me gusta la democracia, nunca me ha gustado.  Según mi mamá, eso es algo que bajo ninguna circunstancia debería revelar, o decir en público, porque habla muy mal de mí y de mi formación.  A pesar de ello, sigo creyendo que no debería sentirme avergonzado de pensar que no me gusta la democracia.  Y a pesar de las descalificaciones prematuras, creo que tengo muy buenas razones de fondo para que no me guste.

Una de esas razones es la que pienso tratar hoy: ¿Por qué votamos como votamos?  Sin embargo, conviene presentar unas advertencias de entrada.

1) Contrario a lo que cree la generalidad de la población, la mayoría de personas que habitan en el país, y votan, no es buena.  Es un contrasentido lógico pensar que en un mundo de ruiseñores, colibríes y cachorritos inofensivos tengamos un Código Penal tan extenso como el que tenemos.  Esos delitos que están en ese libro no son fruto de un bellísimo experimento mental para idear potenciales conductas indebidas que nadie nunca cometió ni cometerá.  No fue una manzana podrida en este jardín del Edén quien hace milenios cometió un delito.  Vivimos rodeados del delito a toda hora y en todo lugar.  Luego, POR FAVOR, no nos mintamos creyendo que aquí "los buenos somos más".

2) La democracia representativa, como en la que estamos en Colombia, implica que la gente elige a sus representantes.  Todas las personas a las que me referí atrás, votan.  Algunos incluso hacen que voten por ellos.  Los eligen, y con muy buena cantidad de votos.  Este ingreso de hoy no está dirigido para ellos, porque la respuesta a la pregunta inicial se puede despachar en una oración: ¿por qué razón vota una mala persona, por otra mala persona? Porque en mayor o menor medida, lo representa y quiere que alguien igual de malo a él o ella, mande.

3) Este escrito, entonces, está dirigido a personas que son cumplidores de la ley y las buenas costumbres: Para ti que no eres capaz de saludar o responder un saludo, este escrito no es para ti.  Para ti que crees que el semáforo es para los demás pero no te aplica a ti, esto que escribiré no es para ti.  Para ti que le prometes fidelidad de por vida a tu esposo o esposa pero cada dos o tres años renuevas tu amante de turno, este escrito no es para ti.  Para ti que nunca te han impuesto un comparendo porque siempre "te colaboras" con el agente de tránsido, este escrito no es para ti.

4) Lo que aquí diré en adelante, apunta a la razón.  En consecuencia, no es apto para imbéciles.  La manera específica como he empleado el término "imbécil" la he tomado de Santiago Ávila Vila, específicamente de su canal de Instagram "La gestión emocional".

Ahora sí, desarrollo la idea inicial: ¿Por qué votamos por quien votamos?

La gran mayoría de mi vida adulta, he entablado conversaciones políticas de distinta índole con amigos y familiares acerca de por quién vamos a votar en X o Y elecciones. Una respuesta "correcta" desde la utopía de la democracia participativa implicaría lo siguiente: 1) Identificar cuáles son los problemas que tengo y priorizarlos.  2) Ver cual de los candidatos aborda esos problemas 3) Ver cual es el plan de los candidatos que abordan los problemas que me importan, para ver cual de las propuestas me conviene. 4) Ver si lo que dice el candidato es consistente con lo que ha dicho y hecho en el pasado. 5) Verificar que ese candidato es alguien que sea capaz de ejecutar lo que dice que haría.

Lo anterior suena buenísimo, pero simplemente no funciona así.  Las personas no votan racionalmente sino pasionalmente.  Utilizaré dos ejemplos puntuales para ilustrar mi punto.

Ejemplo 1) Juan Manuel Santos.

En un ingreso titulado "Elecciones presidenciales I - Juan Manuel Santos", de 2010, escribí lo siguiente del entonces candiato presidencial Santos (el subrayado es de esta entrada, y no de aquella):

No ha salido como ganador de los debates, porque no ha logrado transmitir proyectos de gobierno propios.  Su desmedida lealtad hacia la figura del Presidente Uribe lo muestra como un continuador del mandatario actual.  El problema es que esa misma lealtad fue profesada hacia Pastrana, y otros más.  Esa capacidad de cambiar de parecer genera cierto temor hacia lo que ‘realmente’ haría si llegara a la jefatura de Estado.  Todavía no se ha aclarado si Santos sí buscó pactos con la guerrilla para derrocar a Samper.  Este episodio turbio, genera dudas que no ha logrado despejar Santos en los debates.

En el año 2014, el entonces Presidente Juan Manuel Santos se lanzó nuevamente a la presidencia de la República.  Quienes tengan memoria hasta allá, recordarán que para ese entonces ya era claro que no era el continuador de Uribe (a quien se le volteó), y que quería buscar un acuerdo de paz con las FARC, algo que era diametralmente contrario a lo que quería Uribe.

En ambos casos ganó Santos. ¿Y eso cómo es posible si representaba dos cosas diametralmente opuestas?  Claramente, la gente no votó por su consistencia ideológica, ni por sus propuestas programáticas. Esa capacidad de ser un camaleón en la política le ha brindado réditos a él, a Roy Barreras, a Francisco Barbosa, por poner solo algunos ejemplos.  Santos representa al político que dice lo que sea que tenga que decir para ganar simpatías y votos, y luego perfectamente cambiará de opinión y defenderá esa nueva opinión con feroz vehemencia, como lo hiciera con la primera.  Lo mismo será con su tercera, cuarta o quinta opinión.  En general, qué dice depende de cual ola es más grande.

Ejemplo 2) Gustavo Petro.

Cualquiera que hubiese hecho siquiera una mínima revisión de cuales eran las características de Gustavo Petro como alcalde de Bogotá, podría tener claro lo siguiente:

- Cambia miembros de su equipo como si fuese cambio de ropa interior.  En muchos casos porque los subalternos no se lo soportaban, y en otros casos, porque no se comportaban como los lacayos que él esperaba que fueran.

- Es un megalómano.  Una persona que habitualmente se refiere a sí mismo en tercera persona se considera tan legendario que tiene que referirse a sí mismo como a una obra de arte, como el objeto de su devoción.

- Es pésimo ejecutor. No le gusta gobernar, lo que le gusta realmente es hablar, y hablar mucho.

- No es ilustrado, no es inteligente.  Pretende serlo, que es distinto.  Como gran parte de la población no tiene la información suficiente sobre temas especializados, creen cualquier tontería que salga de su boca.

Hoy, a escasos meses de que termine su mandato, vemos EXACTAMENTE LO MISMO.  En otras palabras, estábamos más que preavisados, y aún así la gente votó por una idea vaga, vacía etérea, sin forma, inodora e incolora: "el cambio".  "El cambio" es lo que sea que él diga en el momento en que lo diga.  Es tan vago, que ni siquiera se tomó el trabajo de puntualizar el concepto clave que lo llevó a la presidencia.  Y somos tan poco racionales a la hora de votar, que miles de doctores, magísteres, exministros, y demás, les parece que votar por una palabra que no tiene definición, está muy bien.



Imagen tomada de: https://asociaciones.org

La actualidad.

Si uno mira las encuestas de intención presidencial, y tiene en cuenta todo lo que les acabo de señalar, le provoca llorar. Los dos candidatos con mayor intención de voto son Iván Cepeda, y Abelardo De la Espriella.  

El primero ha sido abiertamente defensor de los guerrilleros, de Chávez y de Maduro.  ¿Cómo es posible que puedan confiar para dirigir un Estado democrático en una persona cuyos aliados más cercanos desprecian la democracia y la legalidad?  Me da mucha pena que estén dispuestos a poner 4 años o más a alguien en el poder por el solo mérito de despreciar a Álvaro Uribe Vélez.  Eso no es serio. Repito: NO ES SERIO.

El segundo ha sido defensor de jefes paramilitares y tiene el especial talento de haber representado a David Murcia Guzmán, sacarle todo el dinero que pudo, y luego cuando sí tenía que entrar a defenderlo, dejarlo botado.  ¿Ese es el perfil de persona a la que le quieren encargar este país que está en crisis? Ser fantoche no suple la absoluta falta de preparación y conocimiento que se requiere siquiera para ser un mandatario mediocre.  Cuéntenle las ideas que realmente han salido de su boca durante el tiempo de campaña.  La falta de preparación es demasiado evidente.

Todo lo anterior demuestra que la mayoría de personas en este país no se toma en serio la democracia.  Si no somos siquiera capaces de buscar argumentos, sopesarlos y dejarnos convencer, sino simplemente pertenecemos a una horda de fanáticos, bien sea de izquierda o de derecha, nos merecemos exactamente lo que nos está pasando, así como en su momento Venezuela se mereció a Chávez, y hoy en día los Estados Unidos se merecen a Trump.  Cómo sería de bonito si la mayoría de gente se tomara medianamente en serio su responsabilidad democrática y al menos le metiera 5 pesitos de neuronas a sus decisiones electorales.  Por temas como "los pantalones", el tono fuerte y el "no se deja" es que la gente seguía a los reyes hace 5 siglos.  Si son tan amantes de la democracia, deberían comportarse como si realmente les importara las razones de su elección, y no comportarse como los siervos de la gleba en el medioevo.  Sí, es emocionante, pero no resuelve NUESTROS problemas, que sí requieren gente medianamente competente al frente.

-->