lunes, 10 de agosto de 2009

Poesía Jurídica Vol. 2

Sin comentarios adicionales.


Dominio

Resulta inane pretender soslayarlo,
Desentrañar si era el giro esperado del destino.
Difusa y Abstracta fue mi sensación de posesión.
Sensación que indujo al abuso de tu derecho,
De alejarte y reivindicar lo que siempre fue mío.

Ha sido este tu dominio de mi extinción,
Titularidad del fin del camino.
Ha sido esta la extinción de mi dominio,
La extracción del más puro sentimiento.

No hay uso de mis facultades, lo sabes bien.
No hay goce de la vida, carece ya de sentido.
No hay disposición, más que de esta simple elegía.

Es preciso reiterarte amor,
Que lo vivido por el azar no ha sido.
Fui tu alfa y tú mi uno,
Nadie más ocupará de nuevo estos corazones.

Es momento de formular mi excepción.
Aunque haya perdido ya el dominio de mí mismo.
¿Cómo y cuándo dominé sin haber poseído?
¿Cómo y cuando poseí sin haber dominado?
Interdicto, sin haber podido soslayarlo.
-->

viernes, 7 de agosto de 2009

“Pase usted, Doña Elisabeth Ungar Bleier”

La Corporación Transparencia por Colombia estrena directora ejecutiva. A partir de este mes, Elisabeth Ungar Bleier, otro de aquellos ejemplos de que es mejor ser Ungar que López, entra a desempeñar el cargo de directora, luego de haberse desempeñado como Directora de “Congreso Visible”, programa del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de los Andes.


Imagen tomada de: http://www.bbc.co.uk


Desde el ingreso anterior, cuando hice referencia a “Elección Visible”, debo admitir que tuve principalmente en mente a la señora Ungar Bleier, por cuanto su posición le ha permitido influir decisivamente en diferentes escenarios de la vida pública, pero sin lograr demasiados resultados, según mi parecer. La señora Ungar lideró “Congreso Visible”, desde su fundación en el año 1998 hasta Julio de 2009. Evidentemente el programa tiene logros indiscutibles, pero podemos afirmar que en once años no logró el objeto de que existiera un Congreso Visible. De hecho, son 3 “Congresos” no visibles, pues ha habido tres elecciones

Adicionalmente, debo manifestar mi inconformidad con la señora Ungar Bleier, toda vez que a raíz de su cargo, ha tenido la oportunidad de escribir en algunos de los medios de comunicación –ella es columnista del diario El Espectador– pero realmente no utiliza la oportunidad para trabajar por los fines altruistas para los cuales se manifiesta trabajar.

Esta situación me recuerda a un profesor, cuyo nombre no mencionaré, quien desde hace mucho tiempo señala que esta clase de organizaciones, llámense como se llamen, no viven por los derechos humanos, sino de los derechos humanos. Probablemente su postura sería algo así como, “¿y qué utilidad tendría Congreso Visible si ya fuera visible? Se perdería el objetivo, y probablemente la señora Elisabeth Ungar y Cia. deberían dedicarse a algo diferente.

En principio, escuchar ese comentario resulta ofensivo para quien no conoce a quien profiere esas palabras. Incluso, la primera que yo oí esta clase de comentarios por parte del anónimo profesor, me pareció jocosa la manera en que lo retrató, pero injusta en su contenido. Sin embargo, como con casi todos los comentarios que de manera instantánea generan rechazo, conviene repensar su contenido, para saber si además del rechazo pasional existe un rechazo racional.

Personalmente, soy de la línea del anónimo profesor. No tengo confianza en el altruismo sin ánimo de lucro. De hecho, considero que esa frase sirve de caballito de batalla para pretender demostrar que los derechos humanos, la justicia, la transparencia y la visibilidad no se tratan de negocios sino de programas de largo plazo tendientes a mejorar el mundo.

Para quienes no lo saben, les cuento que el estatuto tributario de Colombia prevé deducciones para quienes realicen donaciones a esta clase de organizaciones. De hecho, en el caso de los derechos humanos y acceso a la justicia, las deducciones equivalen a un 125% del valor donado (Artículo 126-2 del Estatuto Tributario). En términos prácticos, eso quiere decir que si debemos pagar impuesto a la renta y donamos 100 pesos, podemos descontar 125 pesos del monto total de impuestos a pagar. ¿Consideran ustedes que podría haber recursos para esta clase de organizaciones? Por supuesto que sí. Recordemos que una de las razones por las cuales las personas deciden hacer algo es por sentirse importantes. Si puedo afirmar ante el mundo entero que soy benefactor de una organización que hace bien para la humanidad, pero también al hacerlo logró ahorrar dinero, ¿por qué no hacerlo?

Independientemente de si me gusta como está elaborada la norma, tengo la claridad de que solo así podría existir la contribución sistemática a esta clase de situaciones. Si los impuestos etán destinados, en parte, a la financiación de esa clase de programas, ¿por qué no financiar directamente a las organizaciones que conocen el tema y lo pueden manejar mejor? El problema radica en las organizaciones en sí. Hay gente interesada en ser benefactores de esta clase de programas, y por lo tanto, existen recursos garantizados. Recordemos que es rentable, y nos permite mostrarnos como grandes benefactores de la sociedad. Así, el dinero existe.

Si existe la demanda, la oferta surgirá. Así suele funcionar el mercado, a cualquier nivel. Surgen organizaciones como Corporación Transparencia por Colombia, Corporación Excelencia en la Justicia, por solo mencionar las más conocidas de todas estas organizaciones, y algunas programas o institutos adscritos a universidades, como es el caso de Congreso Visible, programa dirigido por la señora Elisabeth Ungar hasta hace poco tiempo. Invito a todos mis lectores a que pasen por la página web de Congreso Visible para que revisen el contenido de la misma, y especialmente, para revisar los proyectos, los eventos, y especialmente para revisar los informes que después de algún tiempo, podrán ubicar. Me gustaría conocer sus impresiones. Personalmente, considero que no es serio promocionarse como lo hace Congreso Visible, y como lo ha hecho su exdirectora, y tener una información tan precaria en su página web. ¿Cómo hacemos visible a Congreso Visible? No lo sé.

Sería interesante conocer de la señora Ungar Bleier algo relacionado con el presupuesto que manejó en esa organización y la forma como se invirtió. En el caso de Corporación Transparencia por Colombia, esa información sí existe, y está disponible para ser consultada y revisada en su página web. Esperemos que la nueva dirección no traiga los vicios informativos de Congreso Visible, pues sería una lástima volver invisible lo que hasta el momento ha mostrado ser transparente. Precisamente, esa transparencia en las cifras es lo que permite racionalmente preguntarse si el profesor anónimo podría tener algo de razón en lo que dice.

Señora Ungar, el Congreso no es visible, y tampoco es transparente. Sería bueno saber por qué el cambio de un lugar a otro, más allá del factor económico, que sin duda habrá tenido algo que ver. Sería interesante saber cuáles fueron los criterios de elección de la nueva directora de la Corporación Transparencia de Colombia. Sin duda su hoja de vida tendrá elementos interesantes, pero junto con una hoja de vida, es importante conocer los resultados obtenidos en el devenir profesional del candidato o candidata. Ya que no pudimos enterarnos a través de la página de Congreso Visible, sería bueno que los promotores de la visibilidad y transparencia se hagan a sí mismos visibles.

Más allá del toque de hilaridad que quiso incluir en su chat con el diario El Espectador hace algunos días, reconoce que el tema de la visibilidad en el Congreso le quedó grande. Esperemos que su desempeño al mando de la Corporación Transparencia no siga la misma suerte. Tal vez, si se concentra más en lograr un trabajo serio, y no tanto en figurar, el desempeño mejorará. No obstante, me temo que los rubros dedicados a presentaciones y eventos en grandes y lujosos salones de conferencia de importantes hoteles y centros de convenciones, podrían ascender. Lamentablemente, eso aquí no es un problema. Recordemos que ser solidario en materia de ONG´s es un buen negocio. Picotazo preventivo para la señor Elisabeth Ungar. Bienvenida a este espacio. Por el bien del país, esperemos que sea la última vez que sea referenciada aquí.

-->

sábado, 1 de agosto de 2009

Sobre “Elección Visible – Fiscal General” y otras bellezas

El día de hoy, he tenido la oportunidad de respirar con tranquilidad al menos 30 segundos, es toda una alegría. Ha sido una semana complicada entre los requerimientos del abogado con el que convivo a diario, así como por el cumplimiento de compromisos para el I Encuentro de Blawgers. Respecto del primero de los casos, hay que entender que además de escribir y picotear, es indispensable recaudar fondos para alimentar a Gaviota, y de paso, pagar las cuentas. Eso implica que debo dejar importunarme por sus afanes y preocupaciones. En cuanto al cumplimiento de los compromisos con el encuentro de Blawgers, era importante cumplir con las fechas límites fijadas. Estuve tranquilo porque tenía entendido que vencía ayer, y ayer oficialmente hice entrega por escrito de mi ponencia. Sin embargo, revisando las comunicaciones oficiales, el término para entregarlas vencía el 30 y no el 31, como suponía yo. De todas formas, ya existe comunicación oficial que da por recibido el documento. ¡Clasifiqué!

Es día de reposo físico. Después de toda tormenta, viene la calma, al menos la calma física. Sin embargo, mi pico padece de síndrome de abstinencia y ha decidido desde temprano hacerme despertar para volver a trabajar. Lo del abogado es problema de él, y en cuanto a lo de la ponencia, el futuro nos dirá si fue bien recibida, o no. También sabremos si ha podido ser de alguna utilidad. Las gaviotas deben volar desde temprano. Mi primer vuelo, de acuerdo a lo fijado en el plan de vuelo, fue al blog de Gonzalo, quien se fajó una gran crónica personal sobre su experiencia con Luis Carlos Galán. Lo destaco, porque más allá del excelente escrito, Gonzalo nos regala una grabación de Caracol Radio, en la que se escuchan fragmentos de entrevistas y de discursos de Galán.

En uno de estos fragmentos, nos menciona Galán los problemas de narcotráfico, y como no debe entenderse esa lucha como la lucha de algunos, de moralistas ilusos, sino como una lucha global y que nos debe importar a todos. Parece ser que no muchos escucharon eso, en su momento. Sin duda, no lo escucharon los que debían investigar y juzgar su muerte. La reapertura del proceso, tan publicitada por nuestro saliente fiscal ha sido otra razón más para avergonzarnos de la ineficiencia. Estamos a treinta días de que prescriban esos delitos.

Leer el buen ingreso de Gonzalo disipó un poco el cansancio que me embarga. Por algún motivo especial, escuchar a este líder, sus ideas, así como la manera en que tantos recuerdan sus palabras y dicen ser seguidores de estos ideales, me llevó a seguir revisando la red. Por supuesto, revisé las páginas que usualmente reviso, para enterarme de los nuevos ingresos de mis colegas bloggers. Tuve la oportunidad de leer un ingreso de Atrabilioso, denunciando la manera en que el gobernante venezolano se encuentra empecinado en procurar su inmunidad, valiéndose del ataque sistemático de sus opositores. Censura, utilización indebida del aparato estatal, y la inmoralidad son solo algunas de las denuncias que allí se observan.

Han pasado 20 años desde que murió Galán, y al leer estos artículos me obligo a reflexionar. ¿Qué tanto ha cambiado el mundo, el país, el alma del colombiano desde que falleció este importante líder? Parece ser que no mucho. Al menos, no para bien. En la actualidad nos encontramos con el reto de procurar la elección del sucesor de Mario Iguarán, Fiscal General de la Nación saliente. Lo que se conoce de este reto, es que estamos ante la elección, que muchos consideran que se encuentra viciada. Al parecer, no hay mucho que elegir, y la Corte Suprema lo sabe. Al menos, no existe candidato que genere esperanza. Qué será el futuro de la elección, poco o nada se sabe. En cuanto a ella, sin embargo, contamos hoy con la intervención de veedores, vigilantes ciudadanos en ONG´s dedicadas a esta clase de cuestiones.

Para la elección del fiscal, se llegó a una alianza de varias estas organizaciones, con la finalidad de garantizar transparencia en la elección. La veeduría estaría diseñada para evitar que se llegara a situaciones antijurídicas, antiéticas, o similares, en una elección tan fundamental como la del Fiscal General de la Nación. Sin embargo, parece ser que la veeduría es tan respetuosa que no es clara. Ante las versiones que empantanan la legitimidad de algunos de los candidatos, y ante el clamor de parte de la opinión pública porque se rechace la terna propuesta por el Presidente Uribe, “Elección Visible”, la alianza creada por estas organizaciones para vigilar este proceso de selección, se limita a recomendarle a los candidatos que retiren sus candidaturas. Para revisar este escueto comunicado, que deja mucho para desear, y que da para cuestionar grandemente la labor que se desempeña por parte de esta alianza, los invito a que revisen el comunicado aquí.

Revisado ese comunicado, y ante el peso y la presunta legitimidad que tienen las organizaciones que poseen estas alianzas, conviene preguntarse cuál es realmente la función social que desempeñan. Si están convencidos de que lo mejor para el país es que no elijan a ninguno de los candidatos, ‘invitaría’ comedidamente a esta alianza a que asuma con propiedad su función, y deje de ‘invitar’, o recomendar que retiren sus candidaturas. Los veedores con carácter, no recomiendan, sino que exigen. Si son estas las entidades encargadas de velar por la transparencia, por la excelencia, por la visibilidad, y por la legitimidad, no sería la extrema cortesía lo más conveniente aquí, sino que prevalece los intereses que dicen proteger.

La pregunta que surge es, si ante estas muestras de extrema cortesía, no convendría repensar los modelos de vigilancia y seguimiento que actualmente existen. Finalmente, las entidades de vigilancia requieren financiamiento, estas entidades se ven financiadas por empresas o personas que sí se pueden ver afectadas por esta clase de decisiones. ¿Será que esto afecta la objetividad de las ONG´s, o de las instituciones adscritas a universidades? Considero que sí, y que ante esta situación, no podrán hacer nada contra la elección de quien está llamado a ser el elegido. Cuestiono el método, no la decisión. Es mucho dinero el que se invierte en esta clase de seguimientos, y hasta la fecha, estos seguimientos no han logrado realmente ningún avance. Para la muestra, recordemos las elecciones para Magistrados de la Corte Constitucional.

Paz en la tumba de Luis Carlos Galán. Para aquellos que permanecemos, ojalá lográramos interiorizar al menos uno de los retos que este gran líder asumió por nosotros.
-->