jueves, 24 de junio de 2010

Mi análisis mundialista de las elecciones

Ya casi se cumple una semana desde que el país decidió elegir a Juan Manuel Santos como próximo Presidente de la República.  Pareciera que fuera ayer, tal vez por el hecho de que mi alter ego me tiene ahora con acceso restringido al computador, como si su trabajo fuese más importante que el mío.  Pero bueno, ni modo.  En una de los ‘permisos’ para poder acceder a escribir, observé que las columnistas las directivas de www.noticias.com.co le solicitaron a los columnistas del portal (incluyéndome) que realizáramos un análisis acerca de las elecciones presidenciales.

Luego de haber dedicado buen tiempo y buen espacio a las propuestas de los candidatos presidenciales de primera vuelta, no sabía como abordar semejante petición.  Si en el caso de cada candidato le dediqué aproximadamente 5 páginas a cada uno (e incluso más a Germán Vargas Lleras por haberlo efectuado en dos partes), ¿cómo podría analizar unas elecciones en 4 párrafos?  Decidí entonces optar por valerme de la opinión y no de la argumentación, pues un análisis debe ser argumentativo, y la opinión simplemente debe ser clara.  Al parecer, fue de buen recibo dicha columna, por lo que sugiero que quienes quieran revisarla, lo hagan siguiendo el enlace a “Mi visión sobre las elecciones presidenciales”.

No obstante, he quedado con un cierto sinsabor, toda vez que mi método de análisis suele ser bastante más corrosivo que el correcto lenguaje utilizado en la columna.  Sin embargo, ello no implica que tenga un sinnúmero de vulgaridades atrincheradas en mi carazón de plumífero.  A pesar de esto último, hay ciertos aspectos que sí quisiera tocar relacionado con las pasadas elecciones, y para no dejar pasar la moda mundialista, invoco a las ánimas que acompañan al ‘Profe’ Carlos Antonio Vélez para que guíen el siguiente análisis mundialista, del ave de mar.


La contundencia de la ofensiva ‘santista’: análisis táctico y técnico de las elecciones por el ‘Profe’ Gaviota

Hemos presenciado un encuentro fenomenal en las cancha de la democracia.  Debido a la intensa lluvia, y a que era este el cotejo que serviría de abrebocas al esperado Brasil Vs. Costa de Marfil, la fanaticada de los verdes y los ya reconocidos ‘furibistas’ estuvieron algo parcos en el comportamiento del domingo.  Podría incluso decirse que no parecían fanáticos sino simples ‘admiradores’, como era la usanza en las épocas menos canibalescas del deporte.

Nos encontramos al inicio de la jornada con una formación conocida previamente por ambos equipos.  Los verdes, liderados por su figura Antanas Mockus, un jugador revelación en la liga bogotana hace algunas temporadas, le apostaba al juego bonito y creativo para lograr marcar en el acto rival.  Su estilo de juego en las eliminatorias recordaba un poco al de Holanda en la época de Kruyff.  Por supuesto, no estábamos ante la ‘Naranja Mecánica’, nos enfrentábamos a la ‘Ola Verde’, que por un momento había dado muestras de convertirse en un ‘Maremoto Verde’, o para ser más internacional, un ‘Tsunami Verde’.  Sin embargo, la apuesta por el fútbol total dejaba en claro que se recurriría a la calidad y a la estirpe de los jugadores para marcar la diferencia.

En el otro camerino, por el contrario, los furibistas tenían garantizado contar con un plantel de fortaleza que los pudiera hacer soñar.  Su gran figura, el ‘Matador’ Santos, quien ha tenido fogueo en ligas internacionales, y se le recuerda por aquel famoso ‘fuera de lugar’ contra los pupilos del ecuatoriano Rafael Correa, sería sello de garantía.  El experimentado jugador de muchas luchas le apostaría a un famoso 4-2-2-1-1, garantizando un cerrojo defensivo, y buscando abrir por ambos costados, con un pivot adelante que fuera capaz de convertir: el ‘Matador’ Santos.  En efecto, el juego de ‘la U’ se basaba en un juego de bloque, con posibilidad de abrir el juego por cualquiera de los dos costados, dependiendo si se requería que el lateral izquierdo desbordara con su conocido juego liberal, o si por el contrario resultaba apropiado apostarle al perfil derecho manejado por alfiles de juego mucho más conservador.

Cabe destacar que los verdes, se consolidaron como un equipo de un importante promedio de estatura moral, lo que los convertía en hábiles navegadores de las alturas, y por tanto, eran potentes en los dominios de lo etéreo y lo eólico.  Por su parte, era claro que el adaptable esquema santista realizó un cambio de esquema en varias oportunidades, adaptando el estilo del juego según las condiciones que planteara el oponente.  Por ello, para el momento del cotejo decisivo, optó por el ya mencionado esquema de 4-2-2-1-1 con un enganche definido que permitiera jugar por lo rastrero, terreno en el que el conjunto verde no era muy dado a dominar.

Tal vez la clave del partido se decidió en el medio campo, donde la nómina santista fue mucho más equilibrada, con unos creativos no muy creativos, pero debidamente apoyados por los ya mencionados laterales de juego conservador o liberal, según se requiriere.  La primera línea de 2, sin embargo, liderada por J.J. Rendón y Andrés Felipe Arias, garantizaba que el juego fuerte estaría a la orden del día, con la evidente posibilidad de que se obtuviera una o más expulsiones, pero a cambio de una gran merma en la creación de los verdes.  Allí estuvo la clave.  El nivel de recuperación de los de la U fue mucho más elevado, lo que permitió una mayor posesión del balón, que a su vez se tradujo en más opciones de gol para el ‘Matador’.

Junta con el bien diseñado planteamiento de los de la U, los verdes le apostaron a que Mockus iría bien apoyado por Sergio Fajardo, haciéndole la oportuna pared para poder así apostarle a un juego más vertical.  No obstante, una aparente lesión de la cual no pudo recuperarse oportunamente, mostró que Fajardo estuvo perdido en el juego, dejando a los verdes casi en una confrontación de 10 contra 11.  Perdón, sería mejor hablar de 12.  En efecto, el árbitro del encuentro favoreció claramente a los de la U, pitando varios fueras de lugar inexistentes, y dejando de amonestar a los de la U cuando hacían gala del juego sucio planificado por Rendón y Arias.  El uso parcializado de la autoridad, llevó a que los verdes terminaran por desconcentrarse, pasando del juego bonito que los caracterizaba, a un juego de contragolpe en busca del espacio necesario para que el conjunto pudiese concretar en el arco rival.

La estrategia de contragolpe que se pudo evidenciar a lo largo de la segunda mitad del cotejo, fue importante en la medida en que no era esperada del todo por los de la U.  Sin embargo, estos, muy tácticos, optaron por adelantar sus líneas para buscar el fuera de lugar del rival.  Ese cambio táctico, muy propio del equipo, que cambió en varias ocasiones de sistema de juego, se vio recompensado al cambiarle el libreto a los verdes.  El gran capitán de los verdes, desconcertado con el juego y la manera como los de la U dominaron el partido, decidió replegarse para controlar el primer cuarto de cancha, pero con el triste resultado de marcarse dos autogoles, y desviar un disparo de los de la U que finalmente terminó dentro de su propio arco.

Al final, recordando lo que fue aquel encuentro de Colombia y Argentina en el ’93, muchos de los seguidores de los verdes terminaron coreando con sus contrincantes los ‘olés’ que cantaban los furibistas desde la tribuna.  Era lo que le faltaba a los verdes para terminar de despedazar el planteamiento táctico.  En efecto, las líneas se partieron, lo que le permitió al ariete furibista concretar en otras dos ocasiones para terminar de liquidar las posibilidades de Mockus y los suyos.

Finalizado el tiempo de descuento, el árbitro (de muy discreta actuación) decretó el final del encuentro que terminó con un marcador final de 7-3, donde ‘Santos’ se alzó con la copa de campeón y la de mejor jugador.  Algunos de los empresarios cercanos al equipo, al parecer, ya tenían negociados algunos pases de los jugadores contrarios.  El tiempo, como siempre, nos sabrá decir en qué termina esta novela del fútbol.
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viernes, 18 de junio de 2010

Y al fin tendremos ‘otro’ Presidente

El domingo llega la segunda vuelta de elecciones en Colombia.  La noticia más importante es que las generaciones más jóvenes en Colombia podrán finalmente mencionar que al menos han tenido que vivir bajo el mando de dos Presidentes.  Eso es muy bueno.  Tan bueno es, que el Gobierno actual, luego de saber que no podría continuar en el poder, se decidió a gobernar, cuestión que no había realizado desde hace varios años. 

Al estudiar estos ocho años de Uribe, me encuentro con que los primeros 3 años fueron de gobierno, trayendo consigo las ventajas que el candidato Santos ha querido estirar a los otros 5 años.  El año 4 del gobierno de Uribe, fue dedicado a ‘negociar’ (en el buen sentido de la palabra, o en el mal sentido de la misma, según decida el lector creerlo) la primera reelección de Álvaro Uribe Vélez.  El año 5, es decir, el primer año de Uribe II, se trató de un interesante módulo defensivo del Gobierno, atacando a Yidis, Teodolindo y a cualquier tercero que pudiera siquiera osar pensar que Uribe y su ‘combo’ no es casto, es decir, que no aplazó el gustico.

Los años 6 y 7 (o 2 y 3 de Uribe II) podrían ser catalogadas como una interesante receta montañera titulada “La zona franca”.  Para efectos ilustrativos, un somero repaso a la receta:

1)      Un delicioso estofado de ‘chuzadas’.
2)      ‘Pirámides’ de papa en forma de laminas o monedas que se encuentran adheridas entre sí por una aparente textura de adobe (que dennota solidez pero que resulta más frágil de lo imaginado) pero que es realmente un poco de almidón humedecido.
3)      Una exquisita selección de verduras ‘asalteadas’ que el chef ha bautizado como “El Erario”.
4)      Como postre, se acompaña la selección anterior de un delicioso y estéticamente hermoso postre llamado “El escaque”, que consiste de un delicioso esponjado en forma de tablero de ajedrez, dominado por piezas blancas, que es sometido a un proceso de flambeado, generando una sensación de ‘falsedad’.  Esta sensación se materializa cuando al apagarse el flambeado, predominan las piezas negras, dejando al rey en ‘jaque’.  Sin duda, toda una sensación el postre. 

Entre jaques, falsos positivos, chuzadas y cazarrecompensas, finaliza el año 7, con un crescendo de clientelismo y traiciones entre políticos, realmente asombroso.  El año 7 no sería recordado en años futuros como el año del tigre o del gallo, sino como el año del ‘avión’  Entra el año 8, el año de las elecciones, o por muchos conocidos como el año del ‘oso’, año en el que se vio toda clase de bellezas políticas.

Pensaría que el año 8 de Uribe podría ser estudiado en muchos países bajo el formato de un seminario de ciencia política.  No hay nada más apasionante que observar en primerísimo plano a un individuo que le gustaba el amarillo, decir que es azul, y a otro que era azul, decir que ahora es negro.  Más aún, encontraremos ejemplares que se muestran como el ‘deber ser’ de sus nuevos movimientos.  Podríamos utilizar los ejemplos de Rodrigo Rivera, Roy Barreras y Noemí Sanín (para respetar la ley de cuotas).  El año en que nos dimos cuenta que el año del ‘avión’ encontraría sus objetivos realizados en el año del ‘oso’.  Efectivamente, el avión hizo el oso.  Referendos mal hechos, intervención ilegítima en política, y el descubrimiento que las chuzadas vinculaban al gran titiritero a su obra, aunque la gente siga creyendo que los títeres se mueven por sí mismos.  El año en que alias ‘el asesor’, se convirtió en el ‘nuevo hombre que nos pone a pensar’.

No debo ser injusto.  Realmente, se ha tratado solo de 2/3 del año 8.  El otro tercio del año, el Gobierno realmente optó por gobernar.  Camaleones, TLC´s con Europa (y otros) y la presentación del proyecto de ley para escindir el Ministerio del Interior y el Ministerio de Justicia, demuestran que realmente no todos eran tan ineptos como todos suponíamos.  Otros sí lograron demostrar que ni siquiera cuando el tema es ‘en serio’, logran dejar de robarnos un par de carcajadas a diario.

Me alegraba, en parte, haber vivido estos ocho años, porque le permiten a todo joven ‘prospecto’ de ciudadano, evidenciar que en política se puede ver lo peor y lo mejor en una misma persona, y que lo importante es saber detectar esas ‘fallas en el matrix’ a tiempo.  Pensaba en mis ‘conciudadanitos’ tomando nota de lo nefasto, lo malo, lo bueno y lo genial del gobierno Uribe.  Me imaginaba a los colombianos jóvenes tomando posturas y discutiendo.  Luego de ver las votaciones en primera vuelta, estupefacto padecí de un sudor frío acompañado de escalofríos y náuseas.  Tras recuperarme de la ‘pálida’, recordé que en efecto padecíamos de otro problema de fondo, y es que no hay educación decente en la actualidad.

En consecuencia, gran parte de mis pequeños ‘conciudadanitos’ son de aquellos que sostienen conversaciones en las que el 85% de los individuos son homosexuales, el 35% por de aquellos son mujeres ancianas, y todos aparentemente son paisas y ven películas todo el día todos los días.  No se sorprenderá el turista incauto que llegue a Bogotá y escuche conversaciones como las que siguen:

-“Quiubo marica”.
-“Quiubo guhuón”.
-“Parce, esto está muy paila marica”.
-“¿Por qué parce?”
-“Porque esa vieja anda en un video muy raro, guhuón”.
-“Uyy parce, a lo bien.”
-“Muy boleta esa nena, ¿sí me entiende?”
-“Marica, eso lo pasa por imbécil, guhuón.  Se dejó ver la cara, a lo bien”

Mientras que nosotros (los que envejecemos) esperamos dejarle un mundo mejor a los que vienen, al parecer, estos están en otro ‘video’.  Por ello, no es sorprendente que en las elecciones, para muchos de ellos prime gritar arengas mockusianas, en vez de preocuparse por lo que implica votar por él o por Santos.  Bueno, el día en que todos estos ‘maricas’ o ‘guhuones’ sean Doctores o Ingenieros, probablemente caerán en cuenta de lo importante que ha sido votar por uno o por otro, o ser uribista porque ‘ese man es un berraco’.  Es allí donde querrán ir para atrás, y probablemente tendrán que conformarse con la esperanza que los ‘maricas’ y ‘guhuones’ que vienen detrás tal vez decidan fijarse en esta clase de cosas.

Por ahora, insisto, es bueno saber que habrá un nuevo Presidente.
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domingo, 13 de junio de 2010

A vuelo de Gaviota – Ed. 2


  1. ¡Bienvenidos, amigos!

Recibo con júbilo la noticia de la liberación del General Mendieta, del Coronel Murillo y del Sargento Delgado.  A estos hombres de temple y de corazón, un inmenso ‘pico’.  Bienvenidos.  A continuar volando por la libertad…


  1. Las contradicciones del caso Plazas - Uribe

Ha sido condenado el Coronel (r) Alfonso Plazas Vega.  Quien defendía la democracia, según sus palabras, parece ser que en realidad no realizó una gran defensa en zona sino un barrido de personas ‘por si acaso’.  Al menos, eso nos dice la sentencia proferida en su contra por una Juez Especializada de Bogotá.

Contradicciones se han visto en las palabras del Presidente de la República, quien durante muchos años ha tildado a los ex M-19 como terroristas, pero ahora que se conoce que él fue quien siendo Senador introdujo cambios al proyecto de ley de paz con ese grupo, para que se amnistiaran y/o indultaran incluso delitos atroces.  Ahora, tan sólo hace un par de días, se observa al Presidente manifestar que ese proceso no puede desconocerse, cuando pareciera haberlo desconocido (al menos verbalmente) durante años.


  1. Las contradicciones del caso Plazas - Fueros

Sorprende ver la actitud de algunos sectores de la opinión que piensan que casos como el del Coronel Plazas llevan a condenas injustas, porque no se aplica el fuero de los militares.  ¿Es que acaso las pruebas ‘cambiarían’ en uno u otro caso?  ¿Es que la interpretación legal cambia por quien la aplique?  Personalmente, no lo sé.  Mejor dicho, intuyo que sí, pero nuestra Constitución y la ley, indican que no.

Aquella nota según la cual los jueces solo están sometidos al “imperio de la ley”, parece ser que puede cambiar, dependiendo de qué entendemos por el “imperio de la ley”.  Es contradictorio, entonces, que ese imperio, que también es representado por la Fuerza Pública, que ha de velar por hacerla cumplir, tenga tantos matices.  En una nota aparte, trataré el tema de los fueros.


  1. Fútbol y elecciones según Betto




  1. ¿Qué le pasa a Mockus?

Mockus nunca ha sido reconocido por hablar con claridad.  De hecho, parte de su ‘encanto’, era el manejo críptico y simbólico de su lenguaje.  No obstante, tras discutir el tema con algunos amigos y familiares, pareciera ser que el señor Antanas está teniendo algún problema adicional.  Escuchar sus intervenciones, llámese entrevistas y debates, me permite anotar que el candidato aparentemente tiene algún problema al expresarse.  Podría ser (porque conozco casos cercanos), que el candidato sufre estos problemas por los medicamentos que debe tomar por la enfermedad de Parkinson.  Podría ser también, que su excesiva reflexión no está encontrando el output necesario para traducirlo a palabras.  ¿Qué pasa Antanas?


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