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miércoles, 8 de agosto de 2018

Balance del Gobierno de Juan Manuel Santos - Parte 1 de 2

NOTA PREVIA: A pesar de que este no es un espacio político, he decidido lanzarme a la aventura de intentar dar un balance medianamente objetivo sobre los ocho años de Gobierno de Santos.  La razón principal de hacerlo es que no he leído un solo análisis serio de lo que ha sido el Gobierno de Santos.  Un análisis serio parte del presupuesto de que estamos refiriéndonos a un plan de Gobierno y a unos resultados de Gobierno.  No podemos quedarnos en simples frases de cajón tales como "Regaló el país a las FARC" o "Se la jugó 100% por la paz".  Ninguna de las dos frases permite debatir porque estan fundadadas en la intencionalidad, y no en el hecho, y adicionalmente por ser absolutamente radicales.  Intentaremos hacer un análisis desde otra perspectiva que huya de esas frases de cajón.

Segunda nota de advertencia: He manifestado que no me gusta Santos, pero tampoco lo odio.  Nunca voté por él.


1. ¿Qué dijo que iba a hacer?

Para poder responder a esta pregunta, debemos remitirnos a lo que han sido sus dos planes de desarrollo.  Cabe reiterar que tal y como fue diseñada la política del Estado planeador, la idea es que el Gobierno no improvise, sino que todo lo que haga o deje de hacer (en su mayoría) esté enmarcado en un plan, y como todo plan, no debe únicamente centrarse en el "qué quiero hacer", sino principalmente en el "como voy a lograrlo".  De lo contrario, se convierte en una declaración de intenciones, y no en un plan.

Veamos, entonces lo que es la estructura de los dos planes nacionales de desarrollo de los dos Gobiernos de Santos.  Cabe resaltar que por razones de espacio sólo se abordará el índice de los mismos incluuen la primera y segunda categoría de divisiones.  Incluir la tercera lo habría hecho imposible de revisar.

 
Imagen tomada de: www.mincit.gov.co

I. HACIA LA PROSPERIDAD DEMOCRÁTICA: VISIÓN 2010-2014

II. CONVERGENCIA Y DESARROLLO REGIONAL CARACTERIZACIÓN, DINÁMICA Y DESAFÍOS
 A. Enfoque del desarrollo regiona
 B. Caracterización del país por departamentos
 C. Lineamientos estratégicos para la formulación de políticas y estrategias regionales diferenciadas
 D. Retos del desarrollo regional
 E. Estrategia, ruta y esquema operativo para conformar Áreas de Desarrollo Territorial (ADT)

III. CRECIMIENTO SOSTENIBLE Y COMPETITIVIDAD
 A. Innovación para la prosperidad
 B. Competitividad y crecimiento de la productividad
 C. Locomotoras para el crecimiento y la generación de empleo

IV. IGUALDAD DE OPORTUNIDADES PARA LA PROSPERIDAD SOCIAL
A. Política Integral de Desarrollo y Protección Social
B. Promoción Social

V. CONSOLIDACIÓN DE LA PAZ
 A. Seguridad - orden público y seguridad ciudadana
 B. Justicia
 C. Derechos humanos, derecho internacional humanitario y Justicia transicional


VI. Sostenibilidad ambiental y prevención del riesgo
A. Gestión ambiental integrada y compartida
B. Gestión del riesgo de desastres: buen gobierno para comunidades seguras
C. Respuesta a la Ola Invernal 2010-2011
D. Canasta y eficiencia energética

VII. Soportes transversales de la prosperidad democrática
A. Buen Gobierno, participación ciudadana y lucha contra la corrupción
B. Relevancia internacional
C. Apoyos transversales al desarrollo regional

VIII. CONSISTENCIA DEL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2010-2014
 A. Diagnóstico
 B. Elementos que afectan el crecimiento económico

IX. PLAN PLURIANUAL DE INVERSIONES 2011-2014

X. INDICADORES PARA EL SEGUIMIENTO DEL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO

Para revisar todo el documento en 2 tomos, siga este enlace.


Imagen tomada de: www.mintrabajo.gov.co

TODOS POR UN NUEVO PAÍS: PAZ, EQUIDAD, EDUCACIÓN

I. INTRODUCCIÓN
 

II. COLOMBIA EN PAZ
 

III. COLOMBIA EQUITATIVA Y SIN POBREZA EXTREMA
 

IV. COLOMBIA, LA MÁS EDUCADA
 

V. COMPETITIVIDAD E INFRAESTRUCTURA ESTRATÉGICAS
 

VI. MOVILIDAD SOCIAL
 

VII. TRANSFORMACIÓN DEL CAMPO
 

VIII. SEGURIDAD, JUSTICIA Y DEMOCRACIA PARA LA CONSTRUCCIÓN DE PAZ
 

IX. BUEN GOBIERNO
 

X. CRECIMIENTO VERDE
 

XI. ESTRATEGIAS REGIONALES: EJES ARTICULADORES DEL DESARROLLO
 

Y PRIORIDADES PARA LA GESTIÓN TERRITORIAL
 

XII. CONSISTENCIA MACROECONÓMICA
 

XIII. PLAN PLURIANUAL DE INVERSIONES 2015-2018

Para revisar todo el documento en 2 tomos, siga este enlace.

2. ¿Cumplió?

Preliminarmente, hay que decir que no.  Esto se debe a una serie de factores, entre los cuales destaco los siguientes:


1) Los Planes Nacionales de Desarrollo realmente no constituyen un verdadero plan, sino se constituyen en una declaración de intenciones (que es algo muy distinto).  Esto, por supuesto, no es algo exclusivo del Gobierno Santos, sino que casi todos los Gobiernos anteriores de una u otra manera hacen lo mismo.  Santos no cumplió con sus intenciones, en su gran mayoría.

2)  Deteniéndonos en el primero de ellos, el de 2010-2014, encontramos que el plan de Santos era impulsar y dinamizar la economía a través de 5 locomotoras (Innovación - sectores que pertenecen al Programa de Transformación Productiva-, Minero-energético, Infraestructura en transporte, Agropecuaria, y Vivienda), de las cuales genuinamente logró impulsar dos de ellas con cierta fuerza, como son la Vivienda y la infraestructura en transporte.  Lamentablemente la última de ellas se ha visto cuestionada por los problemas de incumplimientos contractuales, así como problemas de estabilidad de obras, y corrupción.  En materia de vivienda sí debe reconocerse un auge importante en el Gobierno Santos, que fue lo que jalonó la economía tras la caída de los precios del petróleo.

3) Lejos de dar más "autonomía" a las regiones, los dos gobiernos de Santos fueron sumamente centralizados en Bogotá.  Un ejemplo claro de lo anterior es la modificación al régimen de regalías, así como el esquema de trabajo que inicialmente realizó a través de los denominados APP, que implicaba en muchos casos que la autoridad central iba a regiones a recoger inquietudes que se tramitaban desde Bogotá.

4) La "Consolidación de la Paz" de la que trata el primer plan de desarrollo no tiene nada que ver con la apuesta por la paz que se dio en el segundo de los gobiernos.  Todo ese ítem de paz de que trata el primer plan de desarrollo se fundaba en un fortalecimiento de lo que en el Gobierno anterior se llamó seguridad democrática, cuya profundización se daba a partir de la Política de Seguridad y Convivencia Ciudadana.  A partir de allí, se trabajaría en un fuerte componene en el área de justicia (gran parte del componente del programa venía de la campaña de Germán Vargas Lleras, quien habría de ser su Ministro del Interior y de Justicia antes de que se dividieran las carteras.  El componente de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario fue quizá el más impulsado, y parcialmente el componente de modernización de la justicia.  Sin embargo, el principal elemento que lo había hecho elegir para ese periodo, como era la profundización de la política de seguridad democrática en una de prosperidad democrática no se dio.

5) La gran promesa incumplida fue haber dejado a Colombia tan mal educada.  Constantes paros de educadores, pruebas PISA que nos dejan muy mal parados, y la imposibilidad de cambiar la educación como un servicio social en vez de la educación como negocio.  Esto, por supuesto ha generado que las promesas de inclusión y equidad se vean claramente afectadas, dado que el elemento principal de movilidad social es la dupla educación-trabajo.

6) A nivel internacional, se puede observar una mejoría evidente entre el modelo de trato con otros Estados que venía en claro detrimento desde la época de los gobiernos de Álvaro Uribe, en un afán de normalización y de reinclusión en un escenario que se nos reducía.  Sin embargo, el afán de pertener en cuanto grupo mundial se pudiera estar llevó al Estado a pactar todo tipo de TLCs sin medir su impacto real en la economía colombiana, y buscar obsesivamente entrar en la OCDE, como si el simple hecho de estar allí lograría algún tipo de mejoría para los ciudadanos colombianos.

7) La protección ambiental es una tarea que no fue sobresaliente, pero tampoco desastrosa.  En momentos claves y de alta tensión, el Gobierno se la jugó por la protección de los páramos, e incluso reversó decisiones claves en materia de ingreso, por razones ambientales.  Sin embargo, es claro que después de ocho años, el Gobierno no logró tomar medidas verdaderamente eficaces para atacar la minería ilegal, no solo como mecanismo de financiamiento de grupos ilegales, sino por las terribles consecuncias ambientales que deja.

8) Quizá el mayor acierto que tuvo el Gobierno Santos a largo plazo fue al jugársela por un Gobierno en línea, por la reducción de trámites y por la posibilidad de profundizar en las tecnologías de la comunicación y de la información.  Se trata de un espacio con importantes posibilidades  de crecimiento, impacto ambiental medible, y con impacto directo en educación y cultura, si se logra profundizar de la manera correcta.  La interrelación de la que se habla, sin embargo, quedó en pendinte.


3. Mi opinión personal sobre sus planes de Gobierno, sus logros y sus pendientes. 


 Imagen  tomada de: www.la-razon.com

Desde cuando me referí a la campaña de Santos en este espacio, señalé que era una persona que gozaba de toda la preparación para poder ser jefe de Estado, pero su capacidad de mimetizarse en tantos Gobiernos distintos lo hacía peligroso porque no se sabía realmente lo que haría.  Mirando 8 años hacia atrás, reitero que efectivamente el país nunca supo realmente cuál era el norte real de Santos.  Dijo que lucharía incansablemente contra la corrupción, y no lo hizo.  Dijo que la educación sería una prioriad, y no lo fue.  Dijo que no subiría impuestos y lo hizo (2 veces).  Igualmente, dijo que continuaría con la política de seguridad democrática, y no lo hizo.  En ambos casos apuntó a la importancia de impulsar el agro, y fue víctima reiterada de paros precisamente por los campesinos.

Santos es una persona que se decía enemigo de su clase, pero cuyas reformas tributarias beneficiaron principalmente a esa clase, y apretó a la clase media.  A pesar de que tuvo a la salud como una meta medio olvidada en su planificación, muchos de los logros más importantes de su mandato se dieron en esta área, y la que más prometía que era la educación, dejó mucho que desear.  No creo que lo suyo haya sido un problema de competencia o incompetencia, porque es una persona que sabe lo que hace.  Sí es un problema, en cambio, que era una persona de la que se esperaba mucho, y especialmente él esperaba mucho de sí mismo. 

Basta revisar las referencias que hace él de sí mismo, lo mismo que sus allegados.  En la mayoría de casos se referirán a un Presidente que gobernó para la Historia.  En efecto si lo miramos por titulares, lo hizo:  1) El Presidente que dio de baja al comandante de las FARC.  2) El Presidente que firmó la paz con la guerrilla de las FARC.  3) El Presidente que mereció un Nobel de Paz.  4) El Presidente que garantizó la entrada de Colombia a la OCDE.  5) El Presidente que decidió no acatar el fallo de la Corte Internacional de Justicia para garantizar la soberanía del país.  6) El Presidente que acabó con la reelección presidencial. 7) El Presidente que sacó la ley de víctimas y la ley de tierras.

Como ven, todos y cada uno de los titulares son supremamente vendedores.  Parece que hubieramos estado en manos del mejor Presidente de la Historia.  Sin embargo, con esos títulos, al igual que con cualquier título universitario, hay que escudriñar realmente qué tanto hay en el contenido de la Historia.  El resultado no es el mismo.  Por eso es que el análisis de cómo le fue a Santos no se le debe abordar por los títulos, sino a partir del contenido.  Queda la segunda parte del análisis, en donde abordaré otros puntos importantes sobre lo que fue el Gobierno de ocho años de Santos.


PENDIENTE PARA PARTE 2/2:  Gabinete, nominaciones, interrelación con las ramas del poder público, los procesos de paz y opinión personal sobre esos puntos.
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lunes, 18 de junio de 2018

Lo que ha cambiado y lo que no

Hoy, un día después de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, quiero compartir con ustedes algo que me deja pensando mucho, y es la gran capacidad de viraje que tiene el pensamiento colombiano colectivo.  Para ello, me voy a concentrar en un punto central: la "izquierdización" de unos sectores de opinión que usualmente no eran de esa forma de pensamiento.

No hace mucho tiempo se decía que Colombia era un país de derecha, como una explicación para entender por qué razón nunca podría ganar una propuesta de izquierda en el país.  Pensar en que la izquierda pudiera acceder a la Presidencia de la República resultaba absolutamente inviable. 

Hace casi dos años, cuando se estaba discutiendo el plebiscito de validación del acuerdo de paz negociado por el gobierno de Juan Manuel Santos, uno de los contraargumentos que planteaban los defensores de la validación del acuerdo (los del SÍ), ante la crítica de los opositores a dicha validacíon (los del NO), era que el hecho de que los miembros de las FARC participaran en política no implicaba necesariamente que ellos se fueran a tomar el poder, porque perfectamente podrían ser derrotados en las urnas, si el pueblo así lo decidía.  Tanto los del SÍ como los del NO sostenían que sería imposible que lleguen al poder.

Lamentablemete muchas hipótesis se suelen desechar a partir de lo imposible, lo impensable, lo absurdo.  Ese tipo de pensamientos han llevado a varios de los errores estratégicos que ha cometido el país.  Por ejemplo, uno reciente: no tratar con seriedad las demandas de Nicaragua el no prever como "posible", que pudiera ganar.  Tampoco parecía "posible" que el precio del petróleo descendiera tanto como para alterar el presupuesto nacional.  Esa facilidad para descartar posibles escenarios a partir del énfasis y de la hipérbole, sigue sin cambiar.

Sí ha cambiado, en cambio, la postura de un sector de la población que, al mejor estilo de Roy Barreras tiene una facilidad envidiable para mutar sus principios, sus posturas y sus ideales.  Muchos otros cambios creo yo, sin embargo, obedecen a otro tipo de situaciones.  Por ejemplo, para abordar este argumento a partir de la Historia, es conveniente recordar algunas píldoras de la memoria:




Imagen tomada de: http://elclavo.com 

1) Para el año 2002, el político más odiado del momento era Andrés Pastrana, por "regalarle" parte del país a las FARC.  Acabar con el diálogo era el clamor popular, y la derrota militar era el camino deseado, y votado.  Ganó en primera vuelta, lo que quiere decir que más de medio país lo apoyó.

2) 4 años atrás, en 1998, el político más odiado era Ernesto Samper por cuenta del escándalo del Proceso 8.000, la financiación de su campaña por parte del Cartel de Cali, y también porque se le atribuyó gran parte de la responsabilidad por la muerte del líder conservador Álvaro Gómez Hurtado.  El país se volcó para evitar que su principal aliado, Horacio Serpa, fuera elegido Presidente.

3) Para 2006, la mayoría del país se enfrentó frente al hoy odiado Álvaro Uribe, y Carlos Gaviria Díaz, reconocido jurista, político y profesor universitario.  Uribe fue reelegido y se sigió apostando por la derrota militar.

4) Para 2010, se enfrentó Juan Manuel Santos con Antanas Mockus.  Santos era el continuador (así fue que se planteó su campaña) de Álvaro Uribe.  Su campaña fue apoyada y potenciada por la derecha.

5) Toda vez que Santos dio un giró de 180% frente a lo que hubiese sido su postura política en 2010, en 2010 él fue quien representaba el voto de centro izquierda y logrando reunir la mayoría de fuerzas políticas del país, logró derrotar a Oscar Iván Zuluaga, el candidato de la derecha.  En este caso, la izquierda no tuvo una votación significativa.

¿Qué explica entonces, que desde 1994, año en el que el candidato de centro izquierda (Samper) venciera a Andrés Pastrana, representante de la centro derecha, todas las votaciones posteriores hasta la de 2014, siempre ganaran los candidatos de la derecha? Por supuesto, la respuesta no es tan sencilla como decir que Colombia siempre ha sido un país de derecha, pero sí es claro que había algo que llevaba a que la gran mayoría de personas votaran en ese sentido.  Pienso que ese algo, es la formacion educativa.


Imagen tomada de: The Bosch´s Blog

En Colombia, desde hace varios años se ha venido viendo que la formación de los jóvenes se da a partir de premisas dintintas a las de los jóvenes de hace 20 años. Para hacerse una idea de lo que me refiero, tengan en cuenta los cambios en los siguientes puntos:

* En 1998, todo aborto era delito.  En 2018 sigue siéndolo, con algunas excepciones, pero en muchos países se está dando una legalización total del aborto.

* En 1998, no había discusión alguna que la droga era mala, y por lo tanto debía perseguirse al productor, al comerciante y al consumidor.  Actualmente, existe una fuerte tensión entre quienes consideran que la lucha contra la droga se perdió y lo que conviene es legalizarla para frenar las mafias encargadas de su producción y comercialización.  Cabe resaltar que en muchos países, ya hay legalización total o parcial.

* En 1998, no había duda que la familia era compuesta por un hombre y una mujer.  En 2018, la postura jurídica sobre el particular ha variado significativamente hasta el punto de que las personas de otras tendencias sexuales tengan muchos más derechos reconocidos.

* En 1998 se creó una Corte Penal Internacional, experiencia que siguió la de los tribunales penales internacionales de la antigua Yugoslavia y Ruanda de los 90s.  El mundo no toleraría que los regímenes  (orden establecido) pudieren atentar contra sus propios ciudadanos.  En Colombia, se vino a ratificar esto a partir del año 2002.

* En 1998, el Protocolo de Kioto estaba recién negociado y no había entrado en vigor, y por lo tanto todos los instrumentos posteriores tendientes a la protección y preservación del medio ambiente no existían.  El hecho de que la especie humana tuviere que considerar su extinción si no frenaba la depredación de los recursos natuales parecía "imposible".  Hoy es una realidad.

* Muchos de los jóvenes de 1998 tuvimos que vivir un modelo de corrección, educación y autoridad paterna que permitía y a veces fomentaba el castigo físico a niños.  Actualmente lo que era visto como un deber de los padres de corregir así, hoy en día es una prohibición expresa.  Ningún joven debe ser corregido pues prevalecen sus derechos fundamentales sobre cualquier tipo de modelo educativo que se quiera impartir.

Este tipo de ejercicios, permiten mostrar que algo ha cambiado drásticamente.  La educación que recibimos los jóvenes de esa generación es muy distinta de la que reciben los jóvenes en la actualidad.  Nosotros "los viejos" nos educamos y estructuramos en una estructura ideológica preponderantemente conservadora.  Ello, por supuesto, no quiere decir que la mayoría de personas fueran de pensamiento político conservador, sin embargo, el contexto ideológico que regía nuestra formación, sí estaba estructurado sobre un modelo conservador.

Hoy, los jóvenes se forman bajo una estructura mental distinta, y ello se nota.  Si se revisa con cuidado, los principales defensores de este tipo de valores suelen provenir actualmente de muchos centros de pensamiento que otrora parecían defensores principales del modelo político tradicional.  Ello quiere decir entonces, que ya no son necesariamente los jóvenes los impulsores de este tipo de pensamientos, sino que los profesores de las principales universidades cada vez se sintonizan más con esta forma de pensar.

Esto necesariamente quiere decir que quizá sin que muchos se hayan percatado de ello, una de las fuentes de poder social, como son las universidades, están sintonizadas cada vez más con modelos liberales progresistas con visión pro-derechos más que pro-deberes.  En otras palabras, las universidades están moviéndose de un espectro derecha a centro izquierda.  Por ello, se puede entender por qué tanto académico "no tan viejo" esté plenamente sintonizado con propuestas educativas que se alinean más con esa forma de pensar.  Los académicos "más viejos" suelen seguir sintonizados con muchas ideas que los jóvenes consideran anticuadas.

Quizá la votación obtenida por ambos candidatos permite ver qué tanto ha cambiado y qué tanto no.  Existen muchos ideales que vienen ligados a experiencia económica y financiera, vida laboral, concepciones éticas, entre otros.  Este ejericio tan solo buscaba plantear mi visión acerca de cómo la mayoría de académicos han venido dando un giro perceptible hacia la izquierda del espectro político.  Si mi hipótesis es correcta, entre más tiempo pase, más se logrará percibir el terreno ganado por los ciudadanos con este tipo de percepciones políticas.
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jueves, 24 de junio de 2010

Mi análisis mundialista de las elecciones

Ya casi se cumple una semana desde que el país decidió elegir a Juan Manuel Santos como próximo Presidente de la República.  Pareciera que fuera ayer, tal vez por el hecho de que mi alter ego me tiene ahora con acceso restringido al computador, como si su trabajo fuese más importante que el mío.  Pero bueno, ni modo.  En una de los ‘permisos’ para poder acceder a escribir, observé que las columnistas las directivas de www.noticias.com.co le solicitaron a los columnistas del portal (incluyéndome) que realizáramos un análisis acerca de las elecciones presidenciales.

Luego de haber dedicado buen tiempo y buen espacio a las propuestas de los candidatos presidenciales de primera vuelta, no sabía como abordar semejante petición.  Si en el caso de cada candidato le dediqué aproximadamente 5 páginas a cada uno (e incluso más a Germán Vargas Lleras por haberlo efectuado en dos partes), ¿cómo podría analizar unas elecciones en 4 párrafos?  Decidí entonces optar por valerme de la opinión y no de la argumentación, pues un análisis debe ser argumentativo, y la opinión simplemente debe ser clara.  Al parecer, fue de buen recibo dicha columna, por lo que sugiero que quienes quieran revisarla, lo hagan siguiendo el enlace a “Mi visión sobre las elecciones presidenciales”.

No obstante, he quedado con un cierto sinsabor, toda vez que mi método de análisis suele ser bastante más corrosivo que el correcto lenguaje utilizado en la columna.  Sin embargo, ello no implica que tenga un sinnúmero de vulgaridades atrincheradas en mi carazón de plumífero.  A pesar de esto último, hay ciertos aspectos que sí quisiera tocar relacionado con las pasadas elecciones, y para no dejar pasar la moda mundialista, invoco a las ánimas que acompañan al ‘Profe’ Carlos Antonio Vélez para que guíen el siguiente análisis mundialista, del ave de mar.


La contundencia de la ofensiva ‘santista’: análisis táctico y técnico de las elecciones por el ‘Profe’ Gaviota

Hemos presenciado un encuentro fenomenal en las cancha de la democracia.  Debido a la intensa lluvia, y a que era este el cotejo que serviría de abrebocas al esperado Brasil Vs. Costa de Marfil, la fanaticada de los verdes y los ya reconocidos ‘furibistas’ estuvieron algo parcos en el comportamiento del domingo.  Podría incluso decirse que no parecían fanáticos sino simples ‘admiradores’, como era la usanza en las épocas menos canibalescas del deporte.

Nos encontramos al inicio de la jornada con una formación conocida previamente por ambos equipos.  Los verdes, liderados por su figura Antanas Mockus, un jugador revelación en la liga bogotana hace algunas temporadas, le apostaba al juego bonito y creativo para lograr marcar en el acto rival.  Su estilo de juego en las eliminatorias recordaba un poco al de Holanda en la época de Kruyff.  Por supuesto, no estábamos ante la ‘Naranja Mecánica’, nos enfrentábamos a la ‘Ola Verde’, que por un momento había dado muestras de convertirse en un ‘Maremoto Verde’, o para ser más internacional, un ‘Tsunami Verde’.  Sin embargo, la apuesta por el fútbol total dejaba en claro que se recurriría a la calidad y a la estirpe de los jugadores para marcar la diferencia.

En el otro camerino, por el contrario, los furibistas tenían garantizado contar con un plantel de fortaleza que los pudiera hacer soñar.  Su gran figura, el ‘Matador’ Santos, quien ha tenido fogueo en ligas internacionales, y se le recuerda por aquel famoso ‘fuera de lugar’ contra los pupilos del ecuatoriano Rafael Correa, sería sello de garantía.  El experimentado jugador de muchas luchas le apostaría a un famoso 4-2-2-1-1, garantizando un cerrojo defensivo, y buscando abrir por ambos costados, con un pivot adelante que fuera capaz de convertir: el ‘Matador’ Santos.  En efecto, el juego de ‘la U’ se basaba en un juego de bloque, con posibilidad de abrir el juego por cualquiera de los dos costados, dependiendo si se requería que el lateral izquierdo desbordara con su conocido juego liberal, o si por el contrario resultaba apropiado apostarle al perfil derecho manejado por alfiles de juego mucho más conservador.

Cabe destacar que los verdes, se consolidaron como un equipo de un importante promedio de estatura moral, lo que los convertía en hábiles navegadores de las alturas, y por tanto, eran potentes en los dominios de lo etéreo y lo eólico.  Por su parte, era claro que el adaptable esquema santista realizó un cambio de esquema en varias oportunidades, adaptando el estilo del juego según las condiciones que planteara el oponente.  Por ello, para el momento del cotejo decisivo, optó por el ya mencionado esquema de 4-2-2-1-1 con un enganche definido que permitiera jugar por lo rastrero, terreno en el que el conjunto verde no era muy dado a dominar.

Tal vez la clave del partido se decidió en el medio campo, donde la nómina santista fue mucho más equilibrada, con unos creativos no muy creativos, pero debidamente apoyados por los ya mencionados laterales de juego conservador o liberal, según se requiriere.  La primera línea de 2, sin embargo, liderada por J.J. Rendón y Andrés Felipe Arias, garantizaba que el juego fuerte estaría a la orden del día, con la evidente posibilidad de que se obtuviera una o más expulsiones, pero a cambio de una gran merma en la creación de los verdes.  Allí estuvo la clave.  El nivel de recuperación de los de la U fue mucho más elevado, lo que permitió una mayor posesión del balón, que a su vez se tradujo en más opciones de gol para el ‘Matador’.

Junta con el bien diseñado planteamiento de los de la U, los verdes le apostaron a que Mockus iría bien apoyado por Sergio Fajardo, haciéndole la oportuna pared para poder así apostarle a un juego más vertical.  No obstante, una aparente lesión de la cual no pudo recuperarse oportunamente, mostró que Fajardo estuvo perdido en el juego, dejando a los verdes casi en una confrontación de 10 contra 11.  Perdón, sería mejor hablar de 12.  En efecto, el árbitro del encuentro favoreció claramente a los de la U, pitando varios fueras de lugar inexistentes, y dejando de amonestar a los de la U cuando hacían gala del juego sucio planificado por Rendón y Arias.  El uso parcializado de la autoridad, llevó a que los verdes terminaran por desconcentrarse, pasando del juego bonito que los caracterizaba, a un juego de contragolpe en busca del espacio necesario para que el conjunto pudiese concretar en el arco rival.

La estrategia de contragolpe que se pudo evidenciar a lo largo de la segunda mitad del cotejo, fue importante en la medida en que no era esperada del todo por los de la U.  Sin embargo, estos, muy tácticos, optaron por adelantar sus líneas para buscar el fuera de lugar del rival.  Ese cambio táctico, muy propio del equipo, que cambió en varias ocasiones de sistema de juego, se vio recompensado al cambiarle el libreto a los verdes.  El gran capitán de los verdes, desconcertado con el juego y la manera como los de la U dominaron el partido, decidió replegarse para controlar el primer cuarto de cancha, pero con el triste resultado de marcarse dos autogoles, y desviar un disparo de los de la U que finalmente terminó dentro de su propio arco.

Al final, recordando lo que fue aquel encuentro de Colombia y Argentina en el ’93, muchos de los seguidores de los verdes terminaron coreando con sus contrincantes los ‘olés’ que cantaban los furibistas desde la tribuna.  Era lo que le faltaba a los verdes para terminar de despedazar el planteamiento táctico.  En efecto, las líneas se partieron, lo que le permitió al ariete furibista concretar en otras dos ocasiones para terminar de liquidar las posibilidades de Mockus y los suyos.

Finalizado el tiempo de descuento, el árbitro (de muy discreta actuación) decretó el final del encuentro que terminó con un marcador final de 7-3, donde ‘Santos’ se alzó con la copa de campeón y la de mejor jugador.  Algunos de los empresarios cercanos al equipo, al parecer, ya tenían negociados algunos pases de los jugadores contrarios.  El tiempo, como siempre, nos sabrá decir en qué termina esta novela del fútbol.
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viernes, 18 de junio de 2010

Y al fin tendremos ‘otro’ Presidente

El domingo llega la segunda vuelta de elecciones en Colombia.  La noticia más importante es que las generaciones más jóvenes en Colombia podrán finalmente mencionar que al menos han tenido que vivir bajo el mando de dos Presidentes.  Eso es muy bueno.  Tan bueno es, que el Gobierno actual, luego de saber que no podría continuar en el poder, se decidió a gobernar, cuestión que no había realizado desde hace varios años. 

Al estudiar estos ocho años de Uribe, me encuentro con que los primeros 3 años fueron de gobierno, trayendo consigo las ventajas que el candidato Santos ha querido estirar a los otros 5 años.  El año 4 del gobierno de Uribe, fue dedicado a ‘negociar’ (en el buen sentido de la palabra, o en el mal sentido de la misma, según decida el lector creerlo) la primera reelección de Álvaro Uribe Vélez.  El año 5, es decir, el primer año de Uribe II, se trató de un interesante módulo defensivo del Gobierno, atacando a Yidis, Teodolindo y a cualquier tercero que pudiera siquiera osar pensar que Uribe y su ‘combo’ no es casto, es decir, que no aplazó el gustico.

Los años 6 y 7 (o 2 y 3 de Uribe II) podrían ser catalogadas como una interesante receta montañera titulada “La zona franca”.  Para efectos ilustrativos, un somero repaso a la receta:

1)      Un delicioso estofado de ‘chuzadas’.
2)      ‘Pirámides’ de papa en forma de laminas o monedas que se encuentran adheridas entre sí por una aparente textura de adobe (que dennota solidez pero que resulta más frágil de lo imaginado) pero que es realmente un poco de almidón humedecido.
3)      Una exquisita selección de verduras ‘asalteadas’ que el chef ha bautizado como “El Erario”.
4)      Como postre, se acompaña la selección anterior de un delicioso y estéticamente hermoso postre llamado “El escaque”, que consiste de un delicioso esponjado en forma de tablero de ajedrez, dominado por piezas blancas, que es sometido a un proceso de flambeado, generando una sensación de ‘falsedad’.  Esta sensación se materializa cuando al apagarse el flambeado, predominan las piezas negras, dejando al rey en ‘jaque’.  Sin duda, toda una sensación el postre. 

Entre jaques, falsos positivos, chuzadas y cazarrecompensas, finaliza el año 7, con un crescendo de clientelismo y traiciones entre políticos, realmente asombroso.  El año 7 no sería recordado en años futuros como el año del tigre o del gallo, sino como el año del ‘avión’  Entra el año 8, el año de las elecciones, o por muchos conocidos como el año del ‘oso’, año en el que se vio toda clase de bellezas políticas.

Pensaría que el año 8 de Uribe podría ser estudiado en muchos países bajo el formato de un seminario de ciencia política.  No hay nada más apasionante que observar en primerísimo plano a un individuo que le gustaba el amarillo, decir que es azul, y a otro que era azul, decir que ahora es negro.  Más aún, encontraremos ejemplares que se muestran como el ‘deber ser’ de sus nuevos movimientos.  Podríamos utilizar los ejemplos de Rodrigo Rivera, Roy Barreras y Noemí Sanín (para respetar la ley de cuotas).  El año en que nos dimos cuenta que el año del ‘avión’ encontraría sus objetivos realizados en el año del ‘oso’.  Efectivamente, el avión hizo el oso.  Referendos mal hechos, intervención ilegítima en política, y el descubrimiento que las chuzadas vinculaban al gran titiritero a su obra, aunque la gente siga creyendo que los títeres se mueven por sí mismos.  El año en que alias ‘el asesor’, se convirtió en el ‘nuevo hombre que nos pone a pensar’.

No debo ser injusto.  Realmente, se ha tratado solo de 2/3 del año 8.  El otro tercio del año, el Gobierno realmente optó por gobernar.  Camaleones, TLC´s con Europa (y otros) y la presentación del proyecto de ley para escindir el Ministerio del Interior y el Ministerio de Justicia, demuestran que realmente no todos eran tan ineptos como todos suponíamos.  Otros sí lograron demostrar que ni siquiera cuando el tema es ‘en serio’, logran dejar de robarnos un par de carcajadas a diario.

Me alegraba, en parte, haber vivido estos ocho años, porque le permiten a todo joven ‘prospecto’ de ciudadano, evidenciar que en política se puede ver lo peor y lo mejor en una misma persona, y que lo importante es saber detectar esas ‘fallas en el matrix’ a tiempo.  Pensaba en mis ‘conciudadanitos’ tomando nota de lo nefasto, lo malo, lo bueno y lo genial del gobierno Uribe.  Me imaginaba a los colombianos jóvenes tomando posturas y discutiendo.  Luego de ver las votaciones en primera vuelta, estupefacto padecí de un sudor frío acompañado de escalofríos y náuseas.  Tras recuperarme de la ‘pálida’, recordé que en efecto padecíamos de otro problema de fondo, y es que no hay educación decente en la actualidad.

En consecuencia, gran parte de mis pequeños ‘conciudadanitos’ son de aquellos que sostienen conversaciones en las que el 85% de los individuos son homosexuales, el 35% por de aquellos son mujeres ancianas, y todos aparentemente son paisas y ven películas todo el día todos los días.  No se sorprenderá el turista incauto que llegue a Bogotá y escuche conversaciones como las que siguen:

-“Quiubo marica”.
-“Quiubo guhuón”.
-“Parce, esto está muy paila marica”.
-“¿Por qué parce?”
-“Porque esa vieja anda en un video muy raro, guhuón”.
-“Uyy parce, a lo bien.”
-“Muy boleta esa nena, ¿sí me entiende?”
-“Marica, eso lo pasa por imbécil, guhuón.  Se dejó ver la cara, a lo bien”

Mientras que nosotros (los que envejecemos) esperamos dejarle un mundo mejor a los que vienen, al parecer, estos están en otro ‘video’.  Por ello, no es sorprendente que en las elecciones, para muchos de ellos prime gritar arengas mockusianas, en vez de preocuparse por lo que implica votar por él o por Santos.  Bueno, el día en que todos estos ‘maricas’ o ‘guhuones’ sean Doctores o Ingenieros, probablemente caerán en cuenta de lo importante que ha sido votar por uno o por otro, o ser uribista porque ‘ese man es un berraco’.  Es allí donde querrán ir para atrás, y probablemente tendrán que conformarse con la esperanza que los ‘maricas’ y ‘guhuones’ que vienen detrás tal vez decidan fijarse en esta clase de cosas.

Por ahora, insisto, es bueno saber que habrá un nuevo Presidente.
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domingo, 28 de marzo de 2010

Lo que vi

Hoy tomo prestado el nombre de la columna que habitualmente escribe el periodista deportivo Hernán Peláez en el diario El Espectador.  No me gusta andar tomando ideas de los demás, pero en este caso realmente no encontré un mejor nombre para darle al ingreso de hoy.  Desde que uno se vuelve blawger, le llega cierta paranoia relacionada con el tema de derechos de autor, y más aún desde que conocemos lo que está ocurriendo en España con el tema de derechos de autor y los blogs.  Esperemos que el profesor Peláez sepa perdonar el uso que le doy y no solicite que me cierren la página.  Ante todo, que no lo haga ante Baltasar Garzón, pues a él le encanta que España juzgue todo lo que no ocurre en España.

Dicho lo anterior, comenzaré a hacer referencia a lo que realmente vi.  Me refiero en específico al debate televisado de hace unos días protagonizado por los principales candidatos presidenciales.  Como ya he mencionado antes aquí, mi voto está cantado (desde  hace mucho tiempo) por Germán Vargas Lleras.  Sin embargo, no estoy exento de reconsiderar la idea si llego a encontrar que hay alguien que llena mis expectativas más y mejor que él.  Esa es la función de los debates.

En primer lugar, debo ser claro en que lo que más me gusta de los debates es el enfrentamiento de ideas.  En este caso, eso no se dio.  Mejor dicho, fue un debate sin debate.  Por eso, aquello del “Primer Gran Debate” es parcialmente cierto. Lo de ‘primer’ es cierto, lo de ‘gran’ es más o menos cierto, y lo de ‘debate’ es falso.  Si no es así, entonces convendría que me mostraran qué respondió Juan Manuel Santos cuando Gustavo Petro insinuó que el podía saber si lo habían ‘chuzado’ en el pasado.  Tal vez perdí la señal cuando respondían.

Más allá del problema metodológico, hay que admitir que hubo pedazos del ‘debate’ muy interesantes.  Particularmente me gustó la primera tanda de preguntas, preguntas dirigidas de manera específica a cada candidato, que buscaban poner en aprietos a los candidatos.  Me gustó también la tanda de preguntas cortas, pues con ella se pudo mostrar qué tanto tienen que preparar las respuestas y las palabras cada uno de los candidatos.  Algunos, por la premura, cometieron errores.  Me gustó por eso, aunque en general, el contenido de esta tanda de preguntas me pareció irrelevante.

En cuanto al resultado del debate, considero que el gran ganador fue Gustavo Petro, y la gran perdedora fue Noemí Sanín.  Mejoró Fajardo y empeoró Mockus.  Vargas Lleras y Santos estuvieron bien, en términos generales, y Pardo perdió algunos puntos, aunque en general pasó la prueba.  Como siempre intento dar las razones que motivan mis opiniones, a continuación las resumo, candidato por candidato.  Lo haré, según el orden en que se sentaron en el set de televisión.

Juan Manuel Santos (Partido de la U)

Tuvo muy buen arranque.  Debo admitir que, en términos generales, le correspondieron las preguntas más difíciles, porque sobre él recayó mucha responsabilidad política por los falsos positivos, por las chuzadas del DAS, y por parte de los líos con Chávez y con Correa.  Debía ser muy fino en sus respuestas para no dar pie a ser contraatacado.

Pros:  Definitivamente es una persona inteligente y preparada.  Sacó a relucir sus gestiones como Ministro, y es confiado y coherente a la hora de contestar.  Se notó la serenidad de confiar en sí mismo.

Contras:  Es evasivo frente a temas que no le convienen.  Ha sido contradictorio frente al tema del apoyo del partido PIN, aunque su respuesta en el debate fue clara al respecto.  Su campaña gira en torno a Uribe, y no a su propia gestión.

Para destacar:  La pregunta que le formuló a Noemí Sanín.  Un muy buen ataque, del que la candidata azul no supo defenderse con decoro.


Noemí Sanín (Partido Conservador)

Considero que fue desastrosa su presentación.  Intentó mostrarse como la continuadora de la seguridad democrática, y en 2 de cada 3 preguntas así lo decía.  Fue absolutamente evidente que su intención es conquistar el voto uribista y quitárselo a Santos, pero para ello se mostró obviamente seguidora y fanática del Presidente Uribe.  Eso resulta sospechoso, cuando menos, si se tiene en cuenta que ella ha formado parte de gobiernos absolutamente disímiles, y a todos los ha defendido con igual ímpetu.  Evadió preguntas directas, y eso es mortal para un candidato.

Pros:  Es carismática, y hábil a la hora de intentar desviar la atención.  No deja notar sus inseguridades, y como buena paisa, tiene cierta facilidad para el manejo de auditorios.  Intentar justificar su pluripartidismo como función de Estado, era una propuetas interesante al principio.

Contras:  De todos los candidatos que estaban presentes, era la que mejor credenciales podía mostrar en el manejo de relaciones exteriores.  No aprovechó esto a su favor, existiendo tres preguntas.  Siempre inició sus respuestas con frases contundentes pero a la hora de desarrollar sus ideas, se quedó en nada.

Para destacar:  El harakiri de Noemí Sanín, al intentar venderle a Mockus la idea de que el partido conservador y su forma de pensar son muy parecidas.  Pésima elección.


Antanas Mockus (Partido Verde)

Contrario a lo que piensan otras personas con las que he conversado al respecto, considero que Mockus ha sabido entrar en el juego político, aunque no se valga de los usuales clichés para ello.  Sigue mostrándose como una fuerza independiente, y eso será muy útil para él.  Posee serias debilidades a la hora de aterrizar sus ideas en programas específicos.  Para una contienda electoral, parte del electorado se fija en los programas de campaña, que implican la estructuración de ideas, con objetivos y metodologías.  A Mockus le falta estructurar esto último, y deberá iniciar rápido.

Pros:  No evadió una sola pregunta, aunque no siempre terminó respondiendo exactamente lo que le preguntaban.  Quedo claro que todos los candidatos le reconocen su gran manejo en temas de pedagogía y obtención de consensos.

Contras:  No es del todo claro donde está su capacidad de proyección de programas.  Sus ideas son buenas, pero demasiado teóricas, y eso genera desconfianza.  No es lo mismo manejar Bogotá que manejar a todo el país.

Para destacar:  Mockus está vendiendo una noción programática de partido, lo que resulta muy valioso teniendo en cuenta la juventud del partido, pero reafirmando la concepción que el triunfo del partido en las parlamentarias puede ser cosecha de partido, y no de personas.


Gustavo Petro (Polo Democrático Alternativo)

Gustavo Petro ha demostrado que es una persona que está asumiendo la carrera por la presidencia con absoluta seriedad.  A diferencia de lo que se ha visto respecto de otros candidatos, es claro que Petro a decidido asumir el reto, con Carlos Gaviria o sin él, con las adversidades de la alcaldía de Samuel Moreno o sin ellas.  Es muy diciente, respecto de la disciplina de Petro, que no hubo una sola respuesta suya en la que se pasara del tiempo establecido para contestar, o que no hubiera quedado claro qué fue lo que quiso decir.

Pros:  Es absolutamente claro en su posturas, y es aún más claro a la hora de transmitir sus ideas.  Esa claridad de la que se sirvió como parlamentario, está siendo aprovechada para transmitir ideas contundentes.   Posee un proyecto social definido.  Su respuesta sobre la posibilidad de que su hijo fuera condenado por uso de narcóticos, fue excelente.

Contras:  Para una visión opositora como la que represente él, siempre resulta más fácil realizar comparaciones con el gobierno del cual es opositor.  Muchos conocen lo que él no representa, pero pocos pueden realmente saber qué es lo que sí representa.  Debe enfocarse mucho en sus propias propuestas y no tanto en las que representan los seguidores de Uribe para atacarlas.

Para destacar:  Desde el punto de vista jurídico, considero que el buen manejo de los conceptos de igualdad, equidad y justicia permiten una visión alternativa a considerar que Colombia requiere únicamente seguridad.


Germán Vargas Lleras (Cambio Radical)

Germán Vargas Lleras, junto con Juan Manuel Santos, hablar como líderes.  Su carácter es el de aquellas personas capaces de liderar, y eso es importante reconocerlo.  Viene de un golpe fuerte en las elecciones parlamentarias, en donde Cambio Radical perdió posicionamiento en el Congreso.  Eso es importante cuando se ha lanzado una campaña de partido, como la de él.  Mucho lo ven como continuación de Uribe, y muchos otros lo ven como oposición de Uribe.  Uno de sus objetivos es aclararle ese panorama al electorado, pues por apasionamientos como ese, ha dejado de ganar intención de voto.

Pros:  Defendió muy bien la supuesta ‘muerte política’ del partido, dando cifras sobre el nivel de representación de Cambio Radical a nivel país.  Dejó claro en el debate, que tiene programas claramente definidos.  Fue capaz de indicar por qué no es un continuador de Uribe, pero también por que no es opositor de Uribe.  Nadie, a diferencia de él, habló del manejo de fronteras.

Contras:  A diferencia de lo que hizo Santos con Noemí, desperdició la oportunidad de hacer una pregunta complicada a Pardo.  Fue una especie de coqueteo al liberalismo, y una vitrina de sus programas, y eso no fue serio.   Hubo al menos 3 o 4 preguntas en las que se le pasó el tiempo para responder, y no redondeaba sus ideas.

Para destacar:  Siendo partidario de los gobiernos de Uribe, ha sido capaz de identificar y reconocer las graves fallas en materia social, y ha mostrado propuestas serias al respecto.  Su visión de la administración de justicia es bien interesante.


Rafael Pardo (Partido Liberal)

A diferencia con lo mencionado atrás respecto de Santos y Vargas sobre su carisma de líderes, Rafael Pardo ha carecido de esto último.  Ni siquiera los comerciales en los que debe figurar como poderoso candidato, han logrado mostrar esto.  No obstante lo anterior, nadie pone en duda que este es un candidato serio, y capaz.  El debate mostró a Pardo un poco nervioso e impreciso a la hora de hilar ideas, aunque en términos generales se defendió bien.

Pros:  Sacó a relucir su experiencia pública en los momentos indicados.  Logró mostrarse como una gran alternativa en materia de normalización de relaciones internacionales, particularmente con Venezuela.  Su mensaje final fue contundente, y siempre es importante un buen cierre de debate.

Contras:  Sus explicaciones sobre la importante figuración de familiares de parapolíticos (Arleth Casado) en las votaciones al Congreso.  La respuesta que le dio a Vargas Lleras sobre estar en la era digital, cuando este último ha sido premiado con la mejor página de política en la web.  Sigue mostrando ausencia de carisma.

Para destacar:  En una apuesta muy arriesgada, se la jugó por plantear la legalización de la droga como una forma de acabar la lucha contra el narcotráfico, así como la había planteado el liberalismo anteriormente en el gobierno de Samper.


Sergio Fajardo (Compromiso Ciudadano)

Sergio Fajardo siempre había pasado como un individuo que agradaba mucho, pero al que no se le conocían ideas concretas sobre qué pensaba hacer.  Se sabía que quería replicar parte de su gestión en Medellín como su modelo de gestión para el país.  También se sabía que pensaba gobernar con valores y fortaleciendo educación, pero no era claro qué pensaba sobre aspectos concretos de la vida pública.  El ‘debate’ le permitió dar a conocer estos puntos, y definir si Fajardo era un candidato de verdad, o una simple figura pública con altos niveles de aceptación.

Pros:  El manejo sobre las preguntas que relacionaban el éxito de su gestión con los grupos paramilitares.  Fueron respuestas buenas.  Se mostró tranquilo y preciso a la hora de responder, y tuvo un muy buen manejo del tiempo.  Sacó a mostrar la importancia de su candidato vicepresidencial en momentos oportunos.

Contras:  Sus reacciones frente a la derrota en las elecciones parlamentarias muestran un poco de soberbia y falta de capacidad de reacción.  Le ha costado intención de voto y no logró revertir la situación en el debate. 

Para destacar:  De todos los candidatos, Fajardo tocó un tema vital como es la trascendencia de la corrupción en materia de finanzas públicas y crecimiento económico.  Al hacerlo, dio fuerza a sus argumentos sobre su eventual gestión.

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jueves, 6 de noviembre de 2008

El Monopoly norteamericano IV

Contrario a lo que piensa la gran mayoría de la humanidad, que sigue enfrascada en lo histórico que es que un negro sea capaz de llegar a ser presidente de la nación más poderosa del mundo, no me desgastaré en argumentos sociológicos o psicológicos de esa índole, porque me parece un irrespeto a la raza negra, y una ofensa a la inteligencia de toda persona que no es blanca y con acento sureño. No desconozco la importancia histórica del hecho, por la gran lucha racial que se ha librado en gran parte del mundo, sobre todo en los Estados Unidos. Es importante, pero cuando nos enfrascamos en el envase y no en el contenido, realmente considero que la discusión se torna molesta y de poco valor. Es por eso que aplaudo a la prensa norteamericana, que ha podido trascender, y no estancarse en discusiones bizantinas. De otra parte, la prensa colombiana no me defraudó, y fue tan mediocre como esperé que lo fuera. Ver nuestros noticieros, leer nuestros periódicos y a nuestros columnistas fue poco ilustrativo, en la medida en que no se podía presentar al ganador de las elecciones sin referirse necesariamente a su color de piel, o a su nombre extranjero.

Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana; y yo no estoy seguro sobre el universo. ALBERT EINSTEIN

Personalmente, me canso de las personas a las que les gusta etiquetarlo todo, viven en una eterna falacia porque creen que al etiquetarlo todo la vida cobra un orden controlable. Obama perdía puntos porque su nombre es Barack Hussein… ¡Por Dios! Seguramente al nacer, el presidente electo se autobautizó, creyendo que varios años después, en un mundo xenofóbico, racista y clasista, iba a representar una alianza idológica con los enemigos del “mundo libre”. Sin duda, resultaba más interesante rastrear e interpretar un nombre como Barack Hussein, y no uno como John (por McCain), que podría llevarnos a interpretaciones tan despiadadas como pensar que su camapaña era una montaña de excremento, teniendo en cuenta que para los norteamericanos, el “john” es el retrete. Lástima que nuestros indagadores poco énfasis hicieran en eso. Podríamos haber llegado a conclusiones tan inverosímiles como a las que se llegaron en el caso de Obama.

Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema. WINSTON CHURCHILL

Lo que puedo necesariamente detectar con esta reacción de la prensa colombiana, es que definitivamente estamos lejos de contar con cualquier cosa que se asemeje a madurez política. Tenemos una Constitución que se refiere a principios como la igualdad, el pluralismo democrático, y otra serie de figuras que llevan vigentes un buen tiempo. Sin embargo, el machismo sigue imperando en política, el racismo es evidente y el clasismo es el día a día en nuestro país. Por supuesto, bajo una estructura mental como esa se presentan los siguientes síntomas: 1) Nos gusta tratar de manera peyorativa a un gran sector de la sociedad, discriminando por todas las razones que el artículo 11 de la Constitución dice que no debemos discriminar. 2) En ese mismo sentido, nos gusta sentirnos menos que otras personas, especialmente los extranjeros o quienes tengan nombres que parezcan extranjeros. De lo contrario, por favor explíquenme por qué una gran mayoría de los directivos de las empresas más importantes del país, son de apellido extranjero. Ya en otra oportunidad manifesté cómo esto se hace evidente en materia académica. 3) Los cambios que se presentan en los países “desarrollados” son aplaudidos, mientras que los cambios que se presentan acá son criticados por salirse de los estándares de la comunidad internacional.

El Monopoly norteamericano demostró que el amor patrio está por encima de cualquier credo político. Hubo record de votación anticipada, hubo record de votación consolidada, y tanto candidato ganador como perdedor se reconocieron como grandes contrincantes, como enamorados de su país, y se prometieron colaboración conjunta. Eso es altura política. Eso es democracia.

"Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla." SIGMUND FREUD

Solicitaría con fervor a nuestros médicos e ingenieros químicos y farmacéuticos que prioricen la elaboración de un purgante contra tanta parasitosis intelectual, que se contagia a pasos agigantados y parece ser que puede llegar a constituirse en una epidemia. Me ofrecería a colaborar en el proceso de patentar semejante desarrollo científico, que sin duda solucionaría en un importante porcentaje, parte de la problemática social. Faltaría inventarse un inhibidor de apatía, para que el producto fuera algo más eficiente.

Mientras esto ocurre, repaso el camino que llevó a que el burrito se ganara la partida de Monopoly, de manera aplastante. La diferencia entre la valoración de las propiedades azules y la valoración de las propiedades rojas fue tan abrumadora, que en ocasiones pareciese que estuviere jugando solo. Sin embargo, no fue fácil con tantas pasadas por la casilla de bancarrota, recesión y desplome. El burro debió sortear un elevado proceso de desconfianza en la población norteamericana. Debió enfrentar con argumentos las oleadas de prejuicios en su contra, por incapaz, por inexperto, o por ambiguo. Es necesario aceptar que gran parte de su éxito se debió a la férrea oposición que generó la figura de Palin como potencial Vicepresidente de los Estados Unidos de América. Gran parte de los prejuicios, de las críticas por incapacidad e inexperiencia se trasladaron a las toldas del elefante. Bajo ese entendido, parece ser que el “enemigo de mi enemigo sí fue mi amigo”, visto desde la óptica demócrata. Sin duda, el nombramiento de Palin, más allá de permitirle al público valorar sus varias salidas en falso, fue contundente en la medida en que esa decisión permitiría asimismo avizorar que John McCain podría cometer otros errores graves de nombramientos en el futuro. Los costos políticos de esa jugada fueron demasiado elevados para McCain.

Ante la adversidad, Obama creció y se logró posicionar como una verdadera opción de cambio. Generó credibilidad y se posicionó con un programa político propio, diferente de una simple promesa de cambio por el cambio. En la derrota, también McCain creció y demostró por qué llegó a ese punto de la carrera. Considero que de haber manejado un discurso así a lo largo de la campaña, en vez de optar por el discurso rudo y a veces rastrero, podría haber llegado mucho más lejos. En la amargura de su derrota, se notó un carisma que antes no irradiaba. Logró ser él quien hablaba por él mismo, y no él intentando diferenciarse de Bush. Mostró personalidad, mostró entereza, y mostró por qué es considerado como un gran patriota.

La cometa se eleva más alto en contra del viento, no a su favor. WINSTON CHURCHILL

Ahora, en medio de mi alegría porque por primera vez en lo que llevo de vida he visto la materialización real de aquella democracia teórica que siempre me pareció mentirosa, pero a la vez en medio de la tristeza por ver que mi país está lleno de pusilánimes con ínfulas de grandeza, que siguen preocupándose más por las implicaciones de que un negro gane, y no tanto por cómo conformará ese “negro” un equipo capaz de enfrentar los retos del ahora y del mañana. Obama tiene claro su camino, y así lo hizo saber en su discurso de festejo por el triunfo. Fue sobrio, fue serio. Sabe que Estados Unidos no vivirá de la leyenda de Lincoln, Jefferson o Kennedy, sino que vivirá de lo que su pueblo sea capaz de hacer, y del liderazgo adecuado que él pueda imprimirle a ese pueblo, y de paso, al mundo entero. El mundo está esperanzado, y vienen cambios grandes. Mientras tanto, en Colombia seguimos llorando por el TLC. Qué pesar.

"Yo no sé quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber quien será su nieto." ABRAHAM LINCOLN
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